El Troll Capítulo 32
63%

Capítulo 32

LEANNE

Van a entregar el cuerpo de Chloe a la funeraria. Ya podemos hacer los preparativos necesarios.

No sé qué se supone que debo responderle a la madre de Chloe. Que entreguen su cuerpo no es precisamente una buena noticia, pero supongo que a la familia le traerá cierto alivio. Al menos ahora pueden empezar a salir de ese limbo espantoso en el que llevan atrapados los últimos diez días.

También me da un motivo de peso para subir a Yorkshire.

No creo que Eamon quiera venir conmigo, así que espero poder dejar a los niños con él en lugar de molestar a mis suegros.

No le hará ninguna gracia, pero tampoco puede impedirme asistir al funeral de Chloe, por mucho que diga que no entiende el vínculo que creé con una mujer a la que solo había visto una vez.

Además, no puedo evitar pensar que quizá pueda hacer más si estoy allí en persona, en el lugar donde vivía. Al menos podré hablar con la gente cara a cara, en vez de intentar atar cabos a base de mensajes y llamadas interminables.

Si puedo ayudar en algo, Sue, solo tienes que decírmelo. ¿Cómo estáis todos?

La verdad es que es una pregunta tonta. Han perdido a un miembro muy querido de la familia que solo tenía veintinueve años. Bastante tendrán con conseguir levantarse de la cama por las mañanas.

Y cuando digo ¿hay algo que pueda hacer para ayudar? , lo que en realidad quiero decir es: ¿me dejarías pagarlo todo?

Al fin y al cabo, Chloe estaba en Londres, en mi evento, cuando le arrebataron la vida de forma tan cruel, y sigo sintiéndome en parte responsable.

Y la culpa, lejos de remitir, parece ir a más.

Pero debería consultarlo con Eamon antes de ofrecerme.

Se pondrá hecho una furia si me lanzo sin su visto bueno.

No es que se vuelva más fácil, si es a eso a lo que te refieres. Quizá lo sería si atraparan al malnacido que nos la arrebató, pero no tiene pinta.

¿Cómo sabe que no tiene pinta? Como hace días que no tengo noticias de la policía, ahora me pregunto si Sue habrá recibido más información. Así que voy directa al grano y se lo pregunto.

¿Cómo va la investigación de la policía? ¿Tienen alguna pista?

Es una puñetera vergüenza. Callejones sin salida por todas partes. Me gustaría poder decirte que están estrechando el cerco sobre alguien, pero no creo que estén ni cerca.

¿Qué quieres decir con callejones sin salida?

La verdad es que me gustaría poder hablar con Sue por teléfono. Pero su hijo Matt, el hermano de Chloe, ha dejado claro que llamar a cualquier miembro de la familia es una intromisión, y que debo dejarlos hacer el duelo en paz.

Sin embargo, Matt no puede impedirme responder a los mensajes de Sue. Al fin y al cabo, ella me escribió primero.

Cibercafés donde el historial se borra a diario.

Bibliotecas y cafeterías con cámaras de seguridad insuficientes.

Y donde sí hay cámaras, todo el mundo va con capucha o gorra de béisbol.

Es como si todos llevaran una especie de uniforme.

Números asociados a móviles desechables y direcciones de correo de proveedores que no requieren verificación. Como te decía: callejones sin salida.

Lo pillarán pronto. Y para que lo sepas, estoy en contacto con otras dos mujeres que también han estado recibiendo mensajes horribles. También son de Yorkshire, así que se lo hemos pasado todo a la policía. De verdad, Sue, es solo cuestión de tiempo.

Sé que la policía tiene a alguien en mente, pero no quisieron contarme nada más. El inspector jefe dijo que aún están en la fase de recabar pruebas.

No dudes en llamarme si alguna vez necesitas hablar. Y lo que dije sobre ayudar iba en serio.

Gracias, pero como ha dicho Matt, estoy encerrada en casa. No estoy para hablar.

Lo entiendo.

Sigo mirando el móvil por si Sue responde. Pero la pantalla permanece a oscuras.

Suelto un suspiro largo y entrecortado en el silencio de mi despacho.

¿Cómo puede ser tan difícil reunir pruebas suficientes para detener al maníaco, sobre todo en un mundo donde la mayoría de la gente deja una huella digital reconocible?

Por no hablar de los análisis de ADN y las cámaras de seguridad.

La policía debería haber superado ya con creces la fase de «recabar pruebas».

Mi mirada pasa de la foto de nuestra boda a la última foto escolar de los niños. Este despacho suele ser mi refugio, pero ya hace varias semanas que no consigo escribir ni una palabra.

Antes del estreno de mi película estaba demasiado emocionada, y desde entonces he estado demasiado nerviosa y trastornada.

Ni siquiera me interesé cuando mi agente se puso en contacto conmigo para hablarme de las cifras de taquilla de la película o de que los mismos productores quieren adaptar todavía más libros míos.

En lo único que puedo pensar es en Chloe.

Abro la app de Instagram para ver si han publicado algo nuevo en alguna de las entradas de su perfil conmemorativo.

Lo comprobé justo antes de que llegara el mensaje de Sue, pero lo de refrescar la página se ha convertido en una compulsión.

Puede que Eamon tenga razón con la bronca de anoche. Puede que esté obsesionada.

Lo que sí ha entrado es un nuevo mensaje directo, y no parece de uno de mis lectores. Es de alguien que se hace llamar BPS; sin embargo, no hay foto de perfil, ni publicaciones en la cuenta, ni seguidores.

¿Puedo hablar contigo?

No puede ser el asesino de Chloe; al fin y al cabo, los mensajes que ella recibía nunca pedían permiso para hablar: entraban directamente con amenazas e insultos.

¿Quién eres?

Empujo el móvil hasta el borde del escritorio y me pongo a repasar los correos sin contestar para intentar distraerme.

¿El hecho de que parezca una cuenta de Instagram creada hace poco significa lo que creo que significa?

Me siento incómoda, claro que sí, pero más segura aquí, en los Cotswolds, de lo que estaría en Yorkshire.

Miro el móvil. Aparecen tres puntos dentro de una burbuja. Quien ha creado esta cuenta me está respondiendo. Sin apartar la vista de la pantalla, espero.

Y espero. Hasta que…

Acabo de borrar mi perfil habitual. Por eso no puedes ver quién soy ni dónde estoy. Pero me llamo Brenna, vivo en Leeds, y una compañera me ha dicho que estás ayudando a localizar a este troll que ha estado enviando amenazas a mujeres por Instagram, ¿es cierto?

Le respondo en un abrir y cerrar de ojos.

Así es.

¿Te importaría llamarme, Leanne? Necesito hablar contigo porque a mí también me está pasando. Hay demasiado que contar para hacerlo por mensaje.

Otra mujer. ¿Y Leeds? ¿La ciudad conocida como la capital de Yorkshire? Puede que nos estemos acercando. Puede que las mujeres podamos unirnos y avanzar donde la policía parece haberse quedado atascada.

Por supuesto. Aquí tienes mi número: 0113 764 1811

Hablar con un ser humano tiene que ser mejor que lo que llevo de día hasta ahora: intentar sin éxito añadir palabras con sentido a mi manuscrito, hacer scroll sin parar por las redes sociales, mover cosas de sitio en mi escritorio ya de por sí impecable y, en general, volverme loca.

Mientras espero su llamada, me entra en la bandeja de entrada una foto enviada desde su número. Mientras el círculo del centro gira, ella escribe.

Esta nota estaba en la encimera de mi cocina.

Bien, te llamo ahora.

Contengo la respiración mientras se carga la foto. Después me quedo mirando la imagen que ocupa la pantalla.

ESPERO QUE ESTÉS MIRANDO POR ENCIMA DEL HOMbrO. MÁS TE VALE…

Tendré que compararla, pero estoy casi segura de que es la misma letra.

Desde luego, está en mayúsculas, como las otras notas que he visto o de las que me han hablado.

También la han dejado dentro de casa de esta mujer.

La única diferencia es que no incluye esa mierda de ¡ADIVINA QUIÉN HA ESTADO AQUÍ! que traían las demás notas.

Me llevo el teléfono a la oreja. —¿Hola? ¿Brenna?

—Gracias por hablar conmigo, Leanne. La verdad, esto me resulta bastante surrealista. He leído todos y cada uno de tus libros.

Normalmente, se lo agradecería y le preguntaría cuál le ha gustado más, pero esta conversación no tiene nada de normal. No mientras intentamos acorralar a un asesino antes de que vuelva a atacar.