El testamento de Elías (Provenance 1) VI La encuadernación
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VI La encuadernación

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Estación Termini, Roma.

Estábamos listos para partir hacia Venecia en el tren de alta velocidad Frecciarossa de Trenitalia.

El viaje iba a durar unas cuatro horas, así que había reservado una sala de reuniones en el Vagón Ejecutivo para poder discutir nuestros próximos pasos cuando llegáramos a nuestro destino.

Conectamos el ordenador de Rebecca al monitor de 32 pulgadas disponible en la sala y empezamos a revisar las fotos que Rebecca había hecho de los folios de la Chanson.

“¿Tu francés medieval es decente? Porque el mío...”, dijo Rebecca, riéndose.

“Creo que es lo suficientemente bueno para leer este manuscrito.”

“Todo tuyo.”

La Chanson d’Étienne (o al menos las páginas que encontramos en la cueva del Monte Soratte) era un ejemplo típico de los cantares de gesta que estaban de moda entre los siglos XII y XV.

Como su nombre indica, estos textos eran compuestos para ser cantados a una audiencia y no para ser leídos.

La Chanson en cuestión fue compuesta en verso y glorificaba las aventuras de Étienne de París.

Según el anónimo autor, Étienne era un honorable caballero que siempre luchó contra la injusticia y defendió a los pobres y débiles.

El más valiente en el combate, era temido por sus enemigos, siempre fiel a su rey y buen amigo de sus amigos, además de ser el más apuesto de todos.

Sus misiones lo llevaron a él y a sus feroces compañeros a viajar por Europa luchando en guerras para cualquier señor que estuviera dispuesto a pagarles por ello.

Básicamente, el autor utilizaba todos los temas habituales de las chansons de geste, mezclando hechos y ficción sin ninguna vergüenza (estos cantares fueron escritos ante todo para entretener a la audiencia y no para educarla o informarla).

En principio, estos cantares no pueden ser usados como una descripción fiel de eventos históricos, y la Chanson d’Étienne de París no era una excepción.

Aun así, este cantar confirmaba una información clave proporcionada por la Historia del saqueo de Constantinopla encontrada por Elías Mendes en la Biblioteca del Serrallo en Estambul: Étienne de París participó en la Cuarta Cruzada.

La mención de tal evento en dos documentos diferentes y sin nexo alguno no podía ser una simple coincidencia.

Por desgracia, al documento que obraba en nuestro poder les faltaban algunas páginas cruciales: precisamente aquellas en las que supuestamente se narraban las aventuras del caballero Étienne de París en Constantinopla

Estas cruciales páginas estaban ocultas en la encuadernación de un oscuro registro notarial de Venecia.