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Por supuesto, sin la inestimable ayuda de David no podría abre averiguado nada de lo que estoy contando.
Gracias a su extremadamente competente departamento informático logramos hacer una búsqueda avanzada en Internet para ver si alguien ofrecía libros como los que aparecían en el catálogo de Mendes.
¡Y bingo! Descubrimos un libro con el sello del Instituto de Investigación de la Cuestión Judía que podría corresponder a uno de los libros de nuestra lista.
Muy convenientemente, lo ofrecía una librería con sede en París, precisamente en el Marais, a sólo unas manzanas de mi apartamento.
Así que tomé inmediatamente un vuelo de regreso a París y fui directamente a hacerle una visita en persona a la librería.
Nuestro librero, cuyo nombre no revelaré aquí, era un judío sefardí de piel oscura y tamaño pequeño, con los ojos diminutos y cansados de una persona que ha dedicado toda su vida a la lectura.
Cuando le pregunté sobre la procedencia del libro, el bibliotecario se mostró evasivo, pero cambió completamente de actitud cuando le expliqué que el libro probablemente había sido saqueado por los nazis y que estaba trabajando en nombre de David Cohn, el famoso cazador de nazis.
Inmediatamente me explicó dónde había encontrado el libro: en la Darknet.