El submundo: La fuerza de los tres 3 #2
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Simón se ofreció a ir a pasar la noche a casa de su amigo, quien rehuyó su propuesta diciéndole que necesitaba estar solo.

El chico se fue a su casa y, quien realmente pasó la noche en solitario fue él, su padre estaba de viaje, lloró toda la noche por ese sentimiento de soledad y por la pérdida de alguien que él tenía como figura paterna.

—¿Tienes que irte ya? —preguntó Javi agarrando por la cintura a su novia. Habían ido a dar un paseo por el bosque.

—Sí, lo siento. Tengo noche familiar hoy en la mansión y no puedo llegar tarde —dijo Jenny queriendo disimular.

—Está bien, pero te acompaño.

A pesar de que Jenny intentó que no la acompañase para evitar que se encontrara con Lucas o que viese algo que le hiciera sospechar, Javi insistió y fue con su novia hasta la casa del campo. Al llegar, se despidieron en la puerta, pero al abrirla, el chico vio en el fondo a Lucas hablando con Ros.

—Noche familiar, ¿no? —las palabras salieron de su boca con cierta ironía y enojo.

—Mi madre les ha invitado por lo que acaban de pasar, ¿es que también te vas a enfadar aún en esta situación? —lanzó su reproche Jenny intentando ocultar la verdadera razón por la que estaban ahí y harta de los celos de su novio.

—No me enfado, pero espero que no te dejes llevar por sus penas. —aportó en un tono sarcástico.

—Por enésima vez, Javier, entre él y yo no hay nada, es mi mejor amigo y punto.

Jenny dijo esas palabras sin ni siquiera convencerse a sí misma de que era cierto. Se despidió de su chico con un beso que ambos dieron a regañadientes y entró en la casa.

—Ya era hora, la luna está a punto de salir —la regañó su madre mientras acababa los últimos preparativos.

—Lo siento, tenía que ir con cuidado para que Javi no sospechase que le oculto algo.

Lo que Jenny no sabía es que todos sus intentos por mantenerlo alejado del Submundo no le habían servido mucho.

Y es que había otra persona que no quería perderse esta noche.

Mientras se iba enfadado pensando en por qué siempre está su chica con Lucas, escuchó una voz decir su nombre y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo.

—Hola, Javi —Isabel estaba esperando al muchacho en la esquina de la casa.

—¿Isi? ¿Qué estás haciendo aquí? —dio un respingo porque no se esperaba a nadie allí a oscuras.

—Estoy aquí para que aprendas a elegir bando, Javier. Tu novia está jugando contigo y ocultándote un montón de cosas con su amigo Lucas. —Se estaba aprovechando de los celos y de la ira para manipularle contra el grupo.

—¿De qué estás hablando?

—¿Has oído hablar alguna vez de los hombres lobo? —preguntó con un tono irónico y una malévola sonrisa al ver la cara de confusión del chico.

***

Mientras tanto, en el garaje que estaba separado de la casa, las tres chicas se estaban encadenando bien para asegurarse de que no escaparían.

—¿Seguro que esto funcionará mamá? —Ros estaba preocupada y no se fiaba mucho de la fuerza de las cadenas.

—Lo hará, os lo aseguro. Estas cadenas llevan generaciones sujetando a hombres lobo muy poderosos, podrán con nosotras. Además, Kenia hará un hechizo de protección y sellamiento para que cada vez que intentemos salir, recibamos una descarga.

—Eso suena doloroso.

—Es por precaución, por ser vuestra primera transformación. —La cara de las chicas mostraba dolor sin ni siquiera haber recibido la primera descarga—. Bueno, es la hora, tenéis que hacer el hechizo —apresuró Raina.

—Todo saldrá bien. —le dijo Lucas a Jenny con una sonrisa al verla nerviosa mientras aseguraba sus grilletes.

***

La conversación de Isa y Javi había continuado. Ella se estaba encargando de que el chico no confiara en su novia ya que tenía unos planes preparados para él.

—Tu novia es una mujer lobo, Javi, y a lo mejor ahora no me crees, pero está a punto de realizarse su transformación. Y los Edevane son brujos.

—Pero ¿qué dices? Se te va mucho, no sé de qué psiquiátrico habrás salido, tía, pero vete volviendo a él. Das mal rollo.

—No es necesario que me creas, puedes comprobarlo tú mismo, la transformación está a punto de comenzar. —Verla tan segura de sí mismo le asustaba y a la vez hacía que se replantease por un segundo si le estaba diciendo la verdad a pesar de que su personalidad agnóstica le impida ver más allá.

—¿Por qué iba a fiarme de ti? ¿Y cómo se supone que sabrías tú todo eso?

—Porque yo también soy bruja. Y un vampiro.

—¿Qué? Se te va mucho. Y yo soy un sireno, de repente —a pesar de no creerle una sola palabra, algo en él quería averiguar si podía ser cierto.

—¡Mira! Lucas y su madre harán el hechizo de sellado al garaje, observa. —Isi señaló a los brujos y el chico decidió quedarse a observar.

***

—¿Estás listo, hijo? —preguntó Kenia a Lucas tras cerrar la puerta.

—Sí, es hora de poner en práctica lo que me has enseñado.

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Repitieron los dos al mismo tiempo el hechizo en la misma lengua que escuchó en las visiones a su antepasado, concentrándose en el garaje y poniendo las manos hacia él.

El poder que estaban invocando era muy fuerte, desatando unas fuertes ráfagas de viento a su costado.

Lucas se sintió muy enérgico, muy fuerte.

Dentro del garaje, la transformación había comenzado.

Las tres chicas gritaban de dolor mientras sus huesos se iban rompiendo y transformando en el esqueleto de un lobo.

Jenny y Ros no soportaban el dolor que estaban sintiendo.

Raina ya estaba acostumbrada, pero aun así era inmenso.

Primero. las extremidades, quedándose en cuatro patas, luego el tronco mutando, el pelo saliendo, los colmillos, las garras…

Todo cambiaba salvo los ojos, sus reconocibles ojos continuaban siendo los mismos en las tres. Duró aproximadamente tres minutos y, de repente, ya eran tres lobas intentando escapar.

Al otro lado de la casa, en una esquinita, se encontraba Javi sin dar crédito de lo que estaba viendo de su compañero de clase de toda la vida.

—Esto no es posible, ¿cómo?

—Te lo explicaré todo. Yo más que nadie puedo hacerlo.

Soy una bruja de nacimiento de 657 años, nacida en el 1366 y asesinada por mi propio padre en el 1384, en este mismo poblado En ese instante me convertí en vampira por culpa de sus experimentos.

Tengo un hermano, Damián, nacido cinco años antes que yo y transformado por el loco de mi padre minutos antes que a mí.

Todo lo de mi familia tiene mucho que contar, pero lo importante es que ahora mi hermano está sumido en un sueño eterno del que es muy difícil despertarle, inducido por sus familias —dijo señalando al garaje—.

Quiero tu ayuda, Javi, y a cambio te puedo ofrecer poder y la verdad sobre Lucas y Jenny.

Se quedó callado, no sabía qué decir, estaba en shock en ese momento.

—Quiero ver a Jenny transformada —habló al fin. Isabel asintió.