El silencio de la escritora
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Prólogo
E stoy cansada. Cansada de todo. De luchar, de ir a contracorriente, de que el mundo esté al revés y los verdaderos delincuentes no tengan castigo. Estoy harta de vivir así: entre cuatro paredes.
Hoy tuve visita y tomé una decisión. Quizá no sea la más acertada, pero es la única que conozco para liberarme del dolor. Dolor que está de vuelta tras enterarme de su última hazaña. Se suponía que yo era importante para esa persona. ¿Cómo pudo hacerme tanto daño?
Quizá tengan razón los que dicen que la maldad no necesita motivos. Quizá un día pueda comprender qué fue lo que ocurrió. ¿Qué hice?
Observo el trozo de vidrio y el pecho me late con fuerza. No quería hacerlo. Pensé que lo tiraría a la basura y me olvidaría de él, pero aquí está, en mi mano mojada y arrugada.
Ya no tengo mi diario, el lugar donde plasmaba todas mis vivencias aquí dentro. Estoy segura de que también se lo llevó. Ahora ya no me queda nada. Mis palabras han sido robadas otra vez. No puedo aguantarlo.
Casi sin darme cuenta, y con el agua de la bañera ya tibia, me encuentro cortando mi muñeca. No sé decir si duele o no, más me duele el corazón, más me duele la traición y la pena, más me duele el encierro.
La sangre fluye, sale de mi cuerpo y se mezcla con el agua. Solo puedo rezar para que nadie me encuentre con vida. No podría soportar la vergüenza de admitir que he tratado de quitármela.
Tengo suerte. Mi comportamiento es tan bueno que nadie me supervisa. Así que ya puedo morir en paz.
Aunque no todavía…
La puerta se abre y escucho unos pasos. Tengo miedo y ganas de huir. ¿Significará eso que quiero salvar la vida?
Podría pensar que es cualquiera. No sé por qué siento que los pasos que se acercan a mí con sigilo son una amenaza. Simplemente lo sé.
Trato de incorporarme, pero he perdido demasiada sangre. Aun así, persevero hasta sentarme. No me da tiempo a voltearme a ver quién está a mi espalda. No me da tiempo, porque hunde mi cabeza en la bañera.
Quiero salir, poder respirar, me he equivocado…, no quiero morir. ¡No quiero morir!