El siguiente inquilino (Lo que pasó después 2)
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I
—No. Eso se queda.
—Vaya, sí.
—El papel. Lo recojo yo.
Le veo una marca de bolígrafo en el pulgar. Desde la escalera sube olor a café recalentado.
—Son cosas del edificio —añade—. No te quitaré mucho tiempo.