CAPÍTULO 18 El códice que siempre estuvo allí
BLOQUE 1
A la mañana siguiente, el volumen regresó a la misma mesa.
Esta vez la situación era distinta.
Irene había demostrado el día anterior que la cubierta, la pérdida inferior, la reparación del lomo y los demás rasgos materiales correspondían al volumen seguido a través de la documentación moderna.
Ya no estaban ante una simple miscelánea de identificación dudosa.
Pero Sebastián todavía se negaba a llamarlo, con rigor histórico, el Códice de San Millán.
Tenían el objeto correcto dentro de la cadena moderna.
Faltaba demostrar qué era.
Irene preparó nuevamente los soportes.
La autorización permitía un examen codicológico más amplio, aunque sin intervención sobre la estructura.
Mauro observó desde el otro extremo de la mesa.
—¿Qué tendría que aparecer para que dejemos de llamarlo “el volumen”?
Sebastián tardó en responder.
—Algo que conecte su materia con la historia anterior a las recatalogaciones modernas.
—¿Un nombre?
—Tal vez. Pero no esperes una frase que resuelva todo.
Irene levantó la mirada.
—Y mejor que no la esperemos.
Sebastián asintió.
Los manuscritos históricos rara vez ofrecían una identificación perfecta para comodidad de investigadores futuros.
La identidad podía sobrevivir repartida entre anotaciones, referencias antiguas y marcas administrativas cuyo valor solo aparecía cuando se las relacionaba.
Irene abrió el manuscrito hasta un punto seguro.
El comienzo mutilado volvió a imponerse.
No existía una portada que facilitara las cosas.
El texto empezaba dentro de una unidad ya iniciada.
Sebastián examinó la escritura.
La mano era medieval.
Eso volvía insostenible la datación moderna del cuerpo principal, aunque por sí mismo no identificaba el volumen.
El manuscrito tampoco parecía haber sido producido enteramente en un único momento.
Había cambios de mano y de organización interna que sugerían distintas etapas de copia o incorporación.
Mauro preguntó:
—¿Entonces la palabra “miscelánea” no estaba del todo equivocada?
—No —respondió Sebastián—. Lo equivocado fue convertir una descripción funcional en una identidad histórica.
En sectores posteriores aparecían añadidos de papel.
Aquello explicaba también la expresión soporte mixto.
Otra vez el catálogo moderno había partido de una observación real y la había interpretado como si definiera el conjunto.
Sebastián empezó a distinguir las distintas capas del volumen sin intentar todavía ordenarlas históricamente.
Había un cuerpo principal antiguo acompañado por intervenciones posteriores.
El objeto no había permanecido intacto.
Había sido utilizado durante generaciones.
Eso encajaba con toda la historia documental que habían reconstruido.
Fray Julián señaló una anotación lateral.
—¿Podés leerla?
Sebastián pidió ampliar la imagen.
No contenía ninguna referencia directa a San Millán.
Tampoco esperaba que la primera nota resolviera el problema.
Continuaron.
En otras hojas aparecieron menciones a entregas y nombres personales asociados con documentos citados en el texto.
El carácter del contenido empezaba a cambiar ante ellos.
Aquello no parecía una simple recopilación devocional.
Había memoria documental.
Mauro se inclinó.
—¿Puede ser lo que pensamos?
Sebastián mantuvo la calma.
—El contenido es compatible con la función que atribuíamos al volumen perdido.
Eso era lo máximo que estaba dispuesto a conceder.
Irene avanzó algunas hojas más.
Sebastián reparó entonces en una numeración tenue situada en el margen superior.
No coincidía con la foliación moderna.
En determinados puntos estaba cortada parcialmente, lo que indicaba que precedía a alguna intervención posterior sobre el volumen.
Comparó varios folios.
La secuencia presentaba un salto precisamente donde la estructura mostraba una pérdida antigua.
Sebastián buscó entre sus reproducciones una descripción que recordaba.
Encontró una relación histórica en la que se hablaba de un “libro grande de pergamino, falto en su comienzo”.
En una copia posterior figuraba además una observación:
Con numeración antigua incompleta.
Sebastián se quedó inmóvil.
La foliación que tenían delante ya había sido observada mucho antes de las recatalogaciones modernas.
Irene comprendió.
—Entonces esto también viajó con el volumen.
Sebastián escribió:
FOLIACIÓN ANTIGUA PARCIAL YA DOCUMENTADA EN LA CADENA PREVIA
La sensación cambió.
Ya no estaban descubriendo únicamente parecidos.
Empezaban a reconocer características históricas mencionadas en documentos anteriores al siglo XX.