CAPÍTULO 8 Antes de que cambiara la signatura
BLOQUE 1
Antes de que la signatura cambiara, el Códice todavía podía reconocerse.
No por un título histórico plenamente confirmado ni por una atribución indiscutible.
Pero sí por una combinación de datos que, mientras permanecieran reunidos, conservaban memoria suficiente del objeto.
Eso fue lo primero que Sebastián quiso demostrar.
Fray Julián había preparado tres documentos correspondientes al período inmediatamente anterior a la medida de protección.
El primero era una relación de revisión.
El segundo, una ficha de depósito.
El tercero pertenecía a las hojas de correspondencias empleadas durante una reorganización parcial.
Sebastián los colocó por fecha.
Irene acercó las descripciones materiales que habían utilizado para seguir el volumen.
Mauro permaneció a un lado.
La discusión sobre las iniciales podía esperar.
Primero necesitaban cerrar qué información existía antes de la sustitución y qué se perdió después.
Sebastián leyó la primera entrada:
Volumen pergamino. Incompleto al inicio. Encuadernación oscura. Procedencia emilianense.
El segundo documento añadía:
Costura antigua rehecha. Daño inferior en cubierta. Señal de elemento desaparecido.
Irene asintió.
La descripción material era prácticamente la misma biografía física que ellos habían reconstruido desde fuentes independientes.
La tercera hoja incorporaba algo todavía más importante:
Antigua relación: fondo de San Millán. Identificación tradicional pendiente de comprobación.
Mauro señaló la línea.
—Acá aparece San Millán.
—Sí.
Todavía no era una identidad histórica definitiva.
Pero la relación documental existía.
Antes del cambio, el sistema mantenía unidas tres cosas que luego dejarían de aparecer juntas.
El objeto material.
Su procedencia emilianense.
Y la existencia de una tradición documental vinculada con San Millán, aunque todavía pendiente de verificación.
Sebastián escribió:
ANTES DEL CAMBIO: OBJETO + PROCEDENCIA + RELACIÓN HISTÓRICA
Debajo:
DESPUÉS DEL CAMBIO: OBJETO SIN PROCEDENCIA VISIBLE EN LA FICHA PÚBLICA
Mauro leyó.
—Eso fue lo que lo hizo desaparecer.
Sebastián levantó la mirada.
—Lo hizo dejar de ser reconocible como ese manuscrito.
El volumen seguía existiendo.
La pérdida era documental.
Irene colocó al lado la ficha posterior:
Compilación religiosa fragmentaria. Pergamino. Procedencia indeterminada.
El contraste era suficiente.
Fray Julián observó ambas.
—Si alguien hubiera buscado “San Millán” o “emilianense”, no habría llegado a ésta.
—Exactamente.
Una búsqueda por rasgos materiales podía, en teoría, encontrarlo.
Pero solo si quien investigaba conocía previamente qué debía buscar.
Ese conocimiento ya no estaba reunido en la ficha pública.
Sebastián pasó a la relación interna de equivalencias anterior a la medida de protección.
Allí apareció una signatura que no habían visto hasta entonces.
Mauro la copió.
—¿La última antes del cambio?
—Parece —respondió Fray Julián.
Sebastián no quiso conformarse.
Buscaron la misma signatura en una ficha de consulta.
Aparecía.
También figuraba en una relación de conservación.
Y en un registro de ubicación.
Tres instrumentos distintos.
La signatura había sido realmente operativa.
Sebastián escribió:
ÚLTIMA SIGNATURA COMPROBADA ANTES DE LA SUSTITUCIÓN
La cronología mostraba que había estado activa durante un período relativamente breve, pero suficiente para mantener unidos volumen y procedencia.
Irene señaló la ficha de consulta.
—Todavía dice “emilianense”.
—Sí.
—Entonces ya podemos acotar la ruptura.
Sebastián comprendió.
Ya no tenían simplemente un antes y un después.
La signatura antigua seguía activa en una fecha concreta.
La referencia sustitutiva aparecía después.
Entre ambas debía encontrarse la intervención.
Sebastián marcó las dos fechas en una línea.
Mauro señaló el espacio intermedio.
—Ahí está el custodio.
—Ahí está su intervención —corrigió Sebastián.
Todavía necesitaban comprender qué estaba ocurriendo alrededor de esa decisión.