El Secreto de San Millán (El Secreto de San Millán: Tomo VII) CAPÍTULO 2 Señales en una fotografía olvidada
5%

CAPÍTULO 2 Señales en una fotografía olvidada

BLOQUE 1

La fotografía permaneció sobre la mesa durante toda la mañana.

Ninguno volvió a mirarla como antes.

Hasta entonces había servido para demostrar presencia material. Mostraba el Códice dentro de una campaña de trabajo realizada en Yuso y había permitido unir la biografía física del volumen con un lugar y un momento concretos.

Ahora podían preguntarse algo diferente.

Qué estaba ocurriendo alrededor del manuscrito cuando aquella imagen fue tomada.

Irene había llegado antes que Sebastián.

Cuando él entró en la sala de consulta, la encontró inclinada sobre una ampliación de gran tamaño. No era una fotografía nueva. Había pedido una digitalización de mayor resolución del positivo original y estaba examinando los elementos que hasta entonces habían parecido secundarios.

Otros libros.

Pequeñas etiquetas.

El borde de una caja.

Una hoja mecanografiada parcialmente cubierta por un volumen.

Sebastián dejó el cuaderno sobre la mesa.

—¿Encontraste algo?

—Encontré cosas cuyo significado todavía no conozco.

—Eso es mejor.

Irene levantó la vista.

—¿Mejor que qué?

—Que decidir qué significan antes de comprobarlo.

Mauro entró poco después con dos cafés y una carpeta.

—Fray Julián consiguió documentación de una campaña de revisión de la misma época. Todavía no sabemos si corresponde exactamente a esta sala.

Irene giró la ampliación.

—Entonces primero averigüemos qué hacían acá.

La fotografía seguía siendo ordinaria.

Nada indicaba una ceremonia o el examen de una pieza excepcional.

Había libros y documentos de trabajo distribuidos sobre una mesa.

El Códice estaba desplazado hacia un extremo y parcialmente oculto por otro volumen.

Sebastián observó la composición.

—Si quisieran fotografiar específicamente este manuscrito, no habrían encuadrado así.

—Por eso quiero saber qué estaban fotografiando —respondió Irene.

En el reverso de la copia solo figuraba:

Revisión de fondos.

Sin fecha exacta.

Sin número de expediente.

Sin identificación de piezas.

Mauro consideró que podía ser una simple imagen de ambiente.

Irene señaló las pequeñas cartelas colocadas junto a varios volúmenes.

Sebastián se inclinó.

Algunas mostraban trazos.

No podían leerse por completo.

—¿Signaturas?

—Podrían ser números de trabajo.

Junto al borde inferior del Códice aparecía también un pequeño fragmento de papel.

La mayor parte quedaba tapada por otro libro.

—No podemos leerlo —dijo Sebastián.

—Pero podemos comprobar si pertenece al mismo sistema de etiquetado.

Mauro abrió la carpeta.

Las primeras hojas contenían instrucciones de revisión administrativa.

Indicaban cómo tratar materiales que habían pasado por reorganizaciones o depósitos provisionales. También establecían el uso de identificaciones temporales mientras se verificaban antecedentes.

Sebastián encontró una frase:

Las numeraciones provisionales empleadas durante la revisión no tendrán carácter de signatura definitiva.

Irene leyó por encima de su hombro.

—Eso sí nos sirve.

Otra hoja mostraba el modelo utilizado para las fichas.

En la parte superior había un espacio destinado al número provisional.

Las proporciones de las cartelas visibles en las fotografías eran compatibles con aquel formato.

Compatible.

No demostrado todavía.

Fray Julián apareció con un sobre de papel neutro.

—Encontré más fotografías.

No estaban conservadas junto con la principal.

El tipo de papel y la anotación del reverso coincidían, aunque aquello no bastaba para asegurar que pertenecieran a una única sesión.

Las imágenes mostraban mesas de trabajo y grupos de libros.

En varias podían verse claramente cartelas manuscritas similares a las de la fotografía del Códice.

Mauro tomó una lupa.

Los números visibles no correspondían a signaturas definitivas.

Eran identificaciones provisionales.

Irene regresó a la fotografía principal.

La pequeña superficie blanca parcialmente escondida junto al Códice adquiría ahora otra importancia.

No demostraba todavía qué número llevaba.

Sí demostraba que el volumen estaba siendo tratado mediante el mismo procedimiento provisional que los demás materiales de la campaña.

Mauro dijo:

—Entonces todavía no tenía ubicación definitiva.

Sebastián negó.

—Eso no podemos decirlo. Sabemos únicamente que durante esta revisión llevaba una identificación de trabajo.

Irene abrió la ficha material que ya conocían.

—Y tenemos un número provisional asociado a esta etapa.

Sebastián miró otra vez la imagen.

—No podemos leerlo acá.

—Todavía no —dijo Irene—. Pero quizás exista otra toma de la misma mesa.

El libro situado delante cubría casi toda la etiqueta.

En otras fotografías de la campaña, los volúmenes habían cambiado de posición a medida que avanzaba el trabajo.

No necesitaban perseguir el Códice.

Necesitaban encontrar una fotografía tomada después de que alguien hubiera movido el libro que ocultaba su cartela.