AGNES
Esta mañana se casó mi sobrina Margaret con Edward Wilson, hijo de nuestros amigos Randall y Claudette.
Claudette murió durante el invierno anterior, un catarro mal curado que derivó en neumonía y concluyó fatalmente.
Fue un golpe duro para todos. Cuánto hubiera disfrutado Claudette viendo casado a Edward.
Su hija Albertine también ha contraído matrimonio recientemente.
Por fortuna Randall no va a quedarse solo, Margaret y Edward vivirán con él.
Qué curiosa es la vida y cuántas sorpresas nos depara.
El primer Edward Wilson, hermano mayor de Randall, hubiera podido ser mi marido de no haber muerto prematuramente.
Pero el círculo se cierra con su sobrino y mi sobrina.
Ambos son personas maravillosas. Yo a la niña la quiero muchísimo. Ella misma es un milagro.
Pero debería comenzar a rememorar mis recuerdos desde el principio, desde la noche en que fui presentada en Palacio. Yo me puse por fin el collar de perlas azules que me había regalado tía Lily. Mi vida iba a cambiar para siempre y no lo sabía.