V
En los días siguientes, algo empezó a cambiar fuera de la biblioteca.
Mateo comenzó a sentir que ya no pertenecía del todo a ninguna parte.
En la consultora le costaba cada vez más ignorar lo que sabía.
En el centro comunitario tampoco encontraba su lugar.
Vivía suspendido entre dos mundos.
Y el equilibrio empezaba a romperse.