VI
Tomás no recibió contratos ni invitaciones institucionales de alto nivel.
Su tentación llegó en forma de reconocimiento.
Un funcionario municipal acudió a su domicilio para entregarle una carta oficial.
La ciudad deseaba concederle la distinción de Vecino Ejemplar del distrito antiguo.
Durante unos segundos, Tomás sintió una emoción profunda.
Nadie le había agradecido nunca tantos años de trabajo silencioso.
Sostuvo la carta entre las manos.
Después la dobló con cuidado y la guardó en el bolsillo del abrigo.
Tardó mucho tiempo en levantarse de la mesa.