33 #4
—Durante mucho tiempo pensé que Lorenzo había sido mi única oportunidad —dice—. No porque no quisiera más hijos, después de lo que pasó… no podía imaginarme viviendo todo eso de nuevo.
El peso de esas palabras me atraviesa despacio.
Levanta los ojos, están húmedos.
—Me gustaría tener otro hijo contigo, intentarlo... un hermano para Lorenzo.
El aire se queda atrapado en algún lugar de mi pecho.
—¿Estás segura?
—No. Pero nunca se está completamente segura de las cosas importantes.
La atraigo hacia mí con más fuerza. Nina se ríe al quedar medio sentada sobre mis piernas y me rodea el cuello.
La beso en la frente, después en la sien y finalmente en la boca. No siento la urgencia de convertir el momento en otra cosa. Me basta con sostenerla, con notar su respiración contra mi pecho y el roce del anillo nuevo en mi nuca cada vez que mueve la mano.
Fuera, las horas avanzan sobre París.
Nina se acomoda contra mí, apoyando la mejilla en mi hombro y nos cubro con la sábana.
—Tenemos que decírselo a Lorenzo —murmura.
—Mañana.
—¿Crees que se alegrará?
La estrecho un poco más.
—Claro que sí. Sabe que he comprado el anillo antes de venir.
Nina sonríe y vuelve a apoyar la cabeza sobre mí. Nos quedamos en silencio. No pienso en lo que podría salir mal. No calculo cuánto puede durar esto ni intento protegerme de una pérdida que todavía no existe.
Durante años creí que sobrevivir consistía en necesitar cada vez menos.
Una casa ordenada. Un calendario lleno. Un cuerpo capaz de resistir.
Estaba equivocado.
Sobrevivir fue lo que hice cuando no tenía otra opción.
Esto es diferente.
Esto es Nina riéndose contra mi cuello, el cabello todavía húmedo, la cama llena de espuma y un anillo en su mano.
Es Lorenzo esperando en casa, aunque finja que puede vivir perfectamente sin nosotros.
Es la posibilidad de un niño que todavía no existe y al que ya imagino dormido sobre mi pecho.
Es una vida sin garantías. Nuestra vida.
—Te quiero —dice y se mueve apenas sobre mis brazos.
—Ya lo sabía.
Ella levanta la cara y me besa con una sonrisa.
Después volverán el fútbol, sus rodajes, los viajes y todos esos calendarios que no van a desaparecer porque nosotros hayamos aprendido algo.
Pero hoy solo estamos empezando.
FIN