El Nombre Borrado (El secreto de la Catedral de Burgos: Tomo II) BLOQUE 2
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Elena pidió entonces a Martín que identificara las consultas que no podían haberse formulado partiendo únicamente del catálogo moderno.

Martín empezó a marcar.

“Rama apartada” no figuraba en las descripciones públicas actuales.

“Relación breve distinta del tenor entero” solo aparecía dentro de documentación previamente localizada.

La referencia al folio 18 había desaparecido de las signaturas modernas.

“Papeles sin uso, caja de familia” procedía de inventarios antiguos.

Y “cláusula de minoridad” no era una descripción catalográfica.

Elena observó el conjunto.

Aquellas búsquedas partían de información anterior.

Eso podía proceder en parte del proyecto FV-17.

Pero no todo.

Había consultas anteriores.

La investigación vinculada con la fundación asesorada por Julián Velasco no podía tratarse como origen demostrado de toda la búsqueda.

Antes de ese proyecto ya existían solicitudes relacionadas con los descendientes de Alfonso y con el protocolo citado en antiguas genealogías.

Adrián recordó las notas del padre de Julián.

También había estudiado variantes genealógicas y anomalías documentales.

Podía existir una continuidad privada de investigación.

O podía haber varias líneas independientes que se cruzaran porque las mismas piezas habían circulado por colecciones diferentes.

Elena señaló una fecha.

Una investigadora había solicitado la genealogía vinculada con Inés cuatro días antes de que Pablo Mena comenzara a registrar sus propias notas sobre aquella materia.

La consulta había sido realizada legalmente por encargo de una consultora.

La empresa aparecería después relacionada con trabajos en los que participó Llorca.

La investigadora afirmaba no haber conocido a Pablo.

Sí conocía a Llorca.

Aquello cambiaba el contexto.

Pablo había descubierto aspectos fundamentales de la anomalía.

Pero no había iniciado la búsqueda desde cero.

Había entrado en un terreno que otras personas ya estaban recorriendo.

Martín encontró después una solicitud especialmente extraña.

Pedía una caja que, en aquel momento, figuraba en restauración y no estaba disponible para consulta ordinaria.

La identidad utilizada pertenecía a otra persona.

Una copia antigua podía explicar cómo alguien sabía que la caja existía.

No explicaba con la misma facilidad cómo sabía que continuaba físicamente dentro del archivo en aquel momento.

Ese detalle sugería acceso a información contemporánea sobre movimientos internos.

Elena lo anotó.

Hasta entonces habían demostrado conocimiento de inventarios históricos.

Aquello podía indicar también conocimiento de la situación reciente de determinadas piezas.