BLOQUE 2
La siguiente pieza decisiva apareció en un testamento.
Catalina de Villacorta distribuía determinados bienes entre sus hijos.
Entre ellos mencionaba:
“Papeles antiguos que fueron de mi bisabuelo Alfonso y antes de Fernando de Valderrama.”
Clara levantó la vista.
Los documentos seguían viajando con la familia varias generaciones después.
Y todavía se recordaba su procedencia.
La continuidad, por tanto, ya no era únicamente biológica.
También existía una memoria documental.
El testamento añadía:
“Guárdense con los demás papeles de parentesco y derechos antiguos.”
La asociación que había comenzado con Inés seguía viva.
Parentesco.
Derechos.
Papeles antiguos.
La rama continuaba transmitiendo documentación capaz de relacionarla con Fernando.
Adrián buscó entonces si desde Burgos se tenía noticia de aquella descendencia.
Encontró una nota de un administrador de la casa principal:
“Los descendientes que vienen de Leonor conservan papeles de la línea antigua.”
Eso era importante.
No podían afirmar que toda la institución hubiera seguido permanentemente el recorrido de la rama.
Pero en determinados momentos, dentro del propio entorno administrativo, se sabía que los descendientes de Leonor existían y que conservaban documentación de la línea antigua.
La desaparición posterior no podía explicarse únicamente por una ignorancia absoluta.
Elena Salcedo llegó con otra pieza contemporánea.
Aguirre también había seguido a Leonor.
En sus notas había escrito:
“La línea no termina con Leonor. Seguir Villacorta.”
Debajo aparecía otra observación:
“Los papeles cambian de apellido, no de procedencia.”
La formulación era exacta.
Aguirre había llegado hasta Catalina.
Pero tenía además una hipótesis que ellos todavía no habían comprobado:
“Posible transmisión hacia familia Salvatierra por matrimonio.”
Por primera vez parecía estar un paso por delante.
Martín comenzó a buscar.
No bastaba con localizar cualquier Salvatierra.
Había que demostrar la relación familiar correcta.
Finalmente encontró una dote.
Catalina tenía una hija llamada Isabel de Villacorta.
Isabel había contraído matrimonio con Rodrigo de Salvatierra.
La escritura la identificaba como:
“descendiente por línea materna de los Valderrama de Burgos.”
Varias generaciones después, la memoria de origen seguía siendo explícita.
La dote añadía otro dato:
“papeles de familia y escrituras antiguas de la parte de su madre.”
Parte del conjunto documental seguía viajando.
Había pasado a otra casa.
Otro apellido.
Otro archivo.
La descendencia continuaba viva mientras cada generación la alejaba un poco más de cualquier búsqueda limitada al nombre Valderrama.