BLOQUE 2
La búsqueda de la mano llevó a un cuaderno de correspondencia.
No conservaba las cartas completas.
Solo extractos y referencias copiadas.
Una de ellas estaba dirigida a una mujer identificada como Leonor de Valderrama.
La asociación con la hija de Alfonso era fuerte por el contexto, aunque todavía debía formularse con prudencia.
El extracto decía:
“No consientas que por estar fuera de Burgos se diga que no eres de la casa.”
La frase reunía varias piezas que hasta entonces habían reconstruido por separado.
Leonor estaba fuera de Burgos.
Su desplazamiento podía haber contribuido a la pérdida de visibilidad de su rama dentro de la casa principal.
Y alguien le advertía que la distancia geográfica no debía transformarse en exclusión familiar.
Otro extracto añadía:
“La ausencia de gobierno no quita la sangre ni los derechos que hubiere.”
La misma distinción volvía a aparecer.
Gobierno por un lado.
Pertenencia y posibles derechos por otro.
No sabían quién había escrito aquella correspondencia ni qué autoridad jurídica tenía.
Pero el problema existía ya dentro de la propia época.
La rama de Fernando podía quedar fuera del gobierno sin dejar de pertenecer a la familia.
Elena Salcedo llegó mientras seguían trabajando.
Había identificado a uno de los investigadores que realizó consultas años antes.
Era una persona real y reconocía haber hecho la búsqueda por encargo de una empresa patrimonial.
La lista de términos que había recibido incluía:
“sangre de la casa.”
La consulta tenía cinco años.
Mucho antes de la muerte de Pablo.
Eso indicaba que alguien ya había rastreado vocabulario marginal y no solo grandes documentos.
El investigador no sabía quién había preparado la lista.
La empresa sostenía que procedía de un cliente.
Entre los trabajos asociados con aquella sociedad figuraban encargos para distintas colecciones privadas, incluida la de Velasco.
La conexión volvía a aproximarse a ese entorno.
No permitía atribuirla personalmente a Julián.
Elena dejó después otra hoja.
Era una nota de trabajo de seis años atrás:
“Buscar menciones que distingan sangre, casa y patronato.”
Martín la leyó despacio.
Era exactamente el problema que ellos estaban reconstruyendo.
Eso no demostraba quién estaba detrás de la búsqueda.
Sí confirmaba que la anomalía documental había sido advertida mucho antes.
Alguien sabía que la genealogía utilizada por el patronato no equivalía necesariamente a una representación completa del linaje.
La finalidad seguía abierta.
Podía relacionarse con procedencia documental.
También con derechos.
No había base todavía para elegir una sola explicación.