CAPÍTULO 8 — Alianza Inesperada
BLOQUE 1
Roig, respondiendo finalmente a la pregunta directa de Gabriel, extrajo de entre sus propias pertenencias personales, ya revisadas y autorizadas por las autoridades para aquella reunión, un pequeño objeto envuelto cuidadosamente en tela protectora,
considerablemente deteriorada por el propio paso de los años, pero manejada con un cuidado evidente que sugería un respeto genuino hacia su contenido.
---Esto lo sustraje durante el propio operativo de Finisterre, hace diez años ---confesó, entregando el objeto con manos que temblaban ligeramente---.
En aquel momento, pensé que representaba solo otra pieza valiosa más para vender en el mercado negro.
Nunca comprendí su verdadero significado hasta hace apenas unos meses, cuando finalmente me atreví a investigar, por mi propia cuenta, qué era exactamente lo que había estado guardando durante todos estos años.
BLOQUE 2
Gabriel, desenvolviendo aquel objeto con extremo cuidado, encontró un pequeño fragmento de pergamino, considerablemente más antiguo de lo que cualquier objeto sustraído por un simple traficante habría sugerido a primera vista,
con una caligrafía que reconoció de inmediato como consistente con el propio estilo tardorromano ya documentado en investigaciones anteriores.
---Esto podría ser exactamente lo que necesitábamos ---dijo, sintiendo el corazón acelerado ante la posibilidad---. Daniel, mirá esto.
Daniel, examinando el propio fragmento con la misma atención considerable, sintió que reconocía, con una claridad creciente, ciertos elementos que coincidían directamente con el propio mapa completo que habían estado analizando en Compostela.
BLOQUE 3
---Roig, ¿tenés idea de qué significa exactamente este texto? ---preguntó Gabriel, todavía procesando la magnitud de aquel hallazgo inesperado.
Roig, negando con una expresión de humildad genuina, ofreció una respuesta honesta sobre los propios límites de su conocimiento.
---No completamente ---admitió---. Pero sí logré identificar que menciona algo sobre "el testigo apostólico que caminó junto al hereje", una frase que no logré interpretar del todo, pero que sospecho podría resultar considerablemente importante para lo que ustedes están investigando ahora.
Gabriel, procesando aquella frase con una emoción considerable, sintió que las piezas de un rompecabezas todavía más amplio empezaban a converger con una claridad inquietante.
---"El testigo apostólico que caminó junto al hereje" ---repitió, en voz baja---. Roig, creo que esto podría ser exactamente la conexión que necesitábamos entre la memoria de Prisciliano y la propia tradición apostólica de Santiago.
Daniel, procesando la magnitud completa de aquel hallazgo, ofreció una reflexión sobre la propia ironía de aquel momento.
---Diez años de investigación, y la propia pieza final que necesitábamos estuvo, todo este tiempo, en manos del hombre que inició toda esta saga ---dijo, con una media sonrisa considerable dirigida hacia Roig---. Parece que el propio Camino tiene un sentido del humor considerable.
Roig, escuchando aquella observación con un alivio evidente ante sentir, por primera vez en diez años enteros, que finalmente había hecho algo genuinamente útil con lo que había cargado durante tanto tiempo, ofreció su propia determinación final.
---Lo que necesiten de mí, a partir de ahora, lo tienen ---dijo---. Es lo mínimo que puedo hacer, después de todo el daño que causé.