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La magia de Coralina nos rodea, el cielo y el mar nos recuerdan que más allá de este lugar hay mucho que aprender, pero esta vez decidimos hacerlo juntos.
Nuestro amor es demasiado grande para esconderlo más.
—Mi estrellita, mi luz en medio de la oscuridad… nunca sabré decir con exactitud cuándo empecé a amarte, pero siempre podré decir que lo haré por el resto de mis días. Porque tú me haces mejor persona, tú me haces feliz y me haces ser quien soy.
Sus palabras me calientan el corazón, cada gesto de amor que me demuestra, hace que en mi corazón no quepa más amor por Luca Bay.
—Por eso hoy, cuando el pasado ha quedado atrás y marcamos el inicio de nuestra historia, debo decirte que para mí empezó muchísimo antes.
Así que necesito darte lo que me ha acompañado durante años, lo compré dos noches después de toda nuestra pesadilla.
—Saca una pequeña caja de su bolsillo izquierdo y siento que empiezo a hiperventilar.
—No te asustes, es solo un símbolo de nuestro amor.
—Pero lo tienes desde hace años…
—Siempre supe que seríamos uno. —Me besa la frente y abre la caja delante de mí, en ella se encuentra una pulsera de oro blanco con diferentes abalorios que cuelgan de ella.
—Solecito… es demasiado. —Ni siquiera respiro bien por todas las lágrimas que brotan de mis ojos.
—Ni el mundo entero sería demasiado para ti. —Se dedica a limpiar cada una de las gotas que recorren mis mejillas, con una suavidad que me abraza.
En el momento en que me relajo y puedo prestar toda la atención que se merece este momento, me pone la pulsera en la muñeca con delicadeza.
Como si tuviera miedo de que ella o yo nos fuéramos a romper, lo que él no sabe es que no voy a permitir que ocurra nada que me separe de él otra vez.
Me detengo un momento para admirarla preciosidad que tengo en la muñeca y ver cómo de ella cuelgan el faro, la cafetería de mis abuelos, la que ahora imagino que será nuestra cabaña,
una niña con dos coletas que representa a Isla y una inscripción que se encuentra justo en el centro y que dice lo siguiente:
Lo miro totalmente anonadada, es la mayor verdad que hemos podido descubrir, el amor que sentimos es lo que ha conseguido que nuestro pasado quedara enterrado.
—Luca, desde el momento en que apareciste en mi vida, supe que mi corazón te iba a pertenecer, ese 23 de octubre solo llegó para afirmar la realidad.
Eres todo lo que siempre soñé y nunca imaginé tener.
Eres el amor de mi vida, solo pido que no me faltes nunca porque no pienso volver a soltarte.
—Las lágrimas corren por mi mejilla mientras lo digo, unas llenas de felicidad al ver al gran hombre que tengo delante, sonriéndome, enseñándome que yo soy su mundo, igual que él es el mío.
Luca se acerca a mí con delicadeza y su mano reposa en mi mejilla, intentando transmitirme todo el amor que puede a través del contacto. Mientras mis manos lo arropan por la cintura con amor, como si no quisiera soltarlo jamás.
—Coralina siempre será testigo de nuestro amor, Coral.
—Coralina siempre será testigo de nuestro amor, Luca
Y es justo en ese momento, cuando las luces del faro se encienden con más intensidad, que volvemos a sellar con un beso dulce y apasionado nuestra nueva promesa ante los ojos de Coralina
El lugar donde aprendimos a amarnos.
Ponerle punto y final a esta historia ha sido algo que nunca imaginé que sucedería.
El lugar donde aprendí a amar apareció en mi mente el cinco de junio de 2025, en el peor momento de mi vida. Yo, igual que Coral, me perdí hasta el punto de que no quería ni siquiera encontrarme.
Pero entonces Coralina apareció ante mí, llena de amor y reconstrucción, no pude negarle la entrada a mi vida y eso me ha cambiado por completo.
A la persona que más le agradezco que haya estado a mi lado en este camino es, sin lugar a duda, a Eloi, el amor de mi vida; apareciste cuando menos te esperaba, pero más te necesitaba.
Me enseñaste que amar con el corazón sí es posible.
Si hoy este libro está en vuestras manos es por él, por el chico que nunca permitió que dejara de soñar, el chico que me enseñó que yo valía la pena.
Gracias por demostrarme que no necesito un final perfecto, sino al mejor compañero para escribir el camino.
A mis padres, aquellos que me sostuvieron en los peores meses de mi vida, nunca me soltaron y cuando estuve lista para volver a volar me prometieron que estarían conmigo siempre que los necesitara.
Papá, mamá, yo soy quién soy por vosotros, me enseñasteis a amar la vida de una forma tan bonita que necesitaba enseñarle al mundo una parte de ella a través de Coralina.
David, el hermano que todos desearían tener, pero solo yo tengo la suerte de crecer junto a él. No hay nadie en la vida que me haya enseñado mejor la fortaleza con la que afrontar nuestros días, la valentía y las ganas de dejar atrás los miedos para dar lugar a nuestros sueños.
Sé que soy la hermana mayor, pero tú eres mi mejor ejemplo a seguir.
Mis niñas, las chicas que más me han escuchado en toda esta aventura; Alesia, Lucía, mi mundo sería mucho más gris sin vosotras. Gracias por no dejar que esta historia se quedara en una carpeta de mi ordenador, por darme la mano cuando me he caído y enseñarme el valor de la amistad.
Espero que se haya podido ver bien cómo es la nuestra a través de Mackenzie y Coral.
A la niña de mis ojos, la que apareció en el peor momento de mi vida y en el de la suya; juntas conseguimos ser un lugar seguro para la otra. Los libros nos salvaron y con el tiempo nuestra amistad fue el regalo más bonito de todos. Leticia, no sé qué hubiera sido de mí si no te hubiera encontrado.
Gracias por soñar conmigo a través de los libros, por animarme a escribir para que tú tengas una historia que leer y, sobre todo, por ayudar a que me encontrara conmigo misma.
A mi familia, aquellos que siempre han estado en mi vida para llenarla de luz, qué suerte tengo de tener a tanta gente a mi alrededor, me enseñasteis la importancia de la familia y por eso he querido plasmar ese amor en Coralina.
A mis chicas beta, gracias por confiar en mi historia desde el primer minuto, por despejar todas mis dudas y amar a Coral y Luca como yo lo he hecho.
Por último, quiero agradecer a la Marina que fui, la que consiguió salir de un lugar que no merecía y luchó para ser la mejor versión de sí misma.
Gracias a mi nueva versión, he podido encontrar a este pueblo lleno de amor.
Luca y Coral siempre serán especiales para mí, pero sobre todo serán quienes me enseñaron las ganas de vivir.
Espero volver a vernos pronto en Coralina; el lugar donde aprendí a amar.