CAPÍTULO 20 — EL COMBATE EN LAS BODEGAS CONGELADORAS #2
A las once de la mañana, una columna de ocho vehículos blindados de la Brigada Móvil de la Ertzaintza escoltó los dos camiones frigoríficos que transportaban los contenedores de neurotoxina desde Zierbena hasta los polvorines subterráneos de la Academia de Arkaute en Álava.
El convoy recorrió la autopista AP-68 bajo vigilancia aérea continua de dos helicópteros policiales Eurocopter EC135 .
A su llegada a Arkaute, los recipientes criogénicos fueron depositados en una cámara acorazada subterránea a diez metros bajo tierra, dotada de sistemas de neutralización térmica automática y vigilancia armada permanente.
A la una del mediediodía, la doctora Miren Mendiluze examinó a los ocho operadores de Berrozi que participaron en el asalto criogénico.
Miren evaluó la perfusión microvascular de los dedos y las orejas para descartar lesiones por congelación Grado I.
—No hay áreas de necrosis tisular ni lesiones por congelación profunda; solo eritema reactivo por choque térmico leve —concluyó Miren aplicando crema hidratante cicatrizante de ácido hialurónico y pautando reposo térmico de veinticuatro horas—. Sois unos gigantes de coraje y templanza.
Unai la miró con una sonrisa franca.
—Nuestra mayor fortaleza es saber que tenemos a la mejor cirujana del mundo cuidándonos las espaldas, Miren.
En la sede de la Autoridad Portuaria de Bilbao en Santurtzi, el Presidente del Puerto y el Consejero de Seguridad firmaron el nuevo Plan Director de Seguridad Integral del Abra .
El acuerdo dotaba al puerto de un sistema de radares térmicos de barrido perimétrico 3D, barreras submarinas con sensores hidroacústicos pasivos y un retén permanente de buceadores de la Ertzaintza en el muelle de Zierbena.
—El puerto de Bilbao se convierte en la instalación marítima más segura y vigilada del arco atlántico europeo.
A las cuatro de la tarde, aprovechando una tregua en sus turnos de guardia, Unai y Miren subieron hasta la cima de Punta Lucero , junto a las antiguas baterías de artillería que dominan el Abra y la ría del Nervión.
El viento limpio del Cantábrico soplaba con fuerza suave, trayendo el olor a salitre y a brezo de montaña.
Desde la cumbre, a trescientos metros sobre el nivel del mar, contemplaron la inmensidad del horizonte azul, las dársenas protegidas del puerto y los pueblos costeros de Getxo, Santurtzi y Zierbena.
Unai rodeó a Miren con sus brazos, atrayéndola con una ternura infinita contra su pecho.
—Mira esa mar, Miren... Durante semanas fue un escenario de miedo y muerte, pero hoy brilla con la luz pura de la libertad.
Miren apoyó su rostro en el hombro de Unai, cerrando los ojos y respirando la calma del cielo abierto.
—Cada latido de esta tierra late en paz gracias a vosotros, Unai.
A las seis de la tarde, en el comedor de la Cofradía de Pescadores de Zierbena, Miren y Unai compartieron una comida tradicional con los patrones de pesca y sus familias.
Grandes fuentes de alubias con almejas de la ría, merluza a la brasa con refrito de ajos y botellas de txakoli recién descorchadas llenaban la mesa.
El veterano patrón de bajura Patxi Larrea se puso en pie con su copa en alto.
—Por la doctora Mendiluze y el oficial Etxebarria... que defendieron nuestras aguas del veneno y nos devolvieron la tranquilidad para salir a pescar cada madrugada. ¡Topa!
Los marineros y sus familias brindaron con alegría y respeto sincero.
A las nueve de la noche, en el taller de fundición artesanal de Tolosa, Unai y el maestro fundidor vertieron el bronce líquido en el molde de la nueva campana de proa para la patrullera Itsas-Zaintza .
Sobre la superficie pulida de bronce dorado grabaron a cincel el lema oficial de la brigada.
`ITSASOA BABESTEN DUGU, BIZITZA MAITE DUGU` (Protegemos el mar, amamos la vida)
Miren acarició el metal aún tibio.
—Esta campana sonará en cada rescate como un canto de esperanza sobre las olas.
A las diez de la mañana del día siguiente, en la Unidad Central de Delitos Telemáticos de Erandio, los peritos informáticos y la inspectora jefa Irati Mendiluze concluyeron el rastreo de las transacciones de la billetera fría incautada.
Con la herramienta de inteligencia de grafos Chainalysis Reactor , los agentes trazaron las transferencias de USDT a través de mezcladores de transacciones ( Tornado Cash ) hasta siete cuentas bancarias secretas en Liechtenstein y Luxemburgo.
Europol emitió órdenes inmediatas de congelación internacional de activos por valor de cincuenta y dos millones de euros.
—El brazo financiero de la organización queda totalmente desmantelado en toda Europa —declaró Irati—. No podrán volver a operar ni contratar mercenarios.
En el taller de buceo de la dársena de Santurtzi, el oficial Unai Etxebarria y el cabo Aldai revisaron minuciosamente las campanas de inmersión y los umbilicales de gases Heliox.
—Válvulas reguladoras de segunda etapa Scubapro MK25 EVO calibradas a diez bar, sensores galvánicos de oxígeno sustituidos y comprobación de hermeticidad a quince atmósferas superada sin fugas —certificó Aldai en el libro de mantenimiento naval—.
Toda la dotación subacuática está al cien por cien de operatividad.
En el aula magna del campus biosanitario de Leioa, la doctora Miren Mendiluze impartió una conferencia clínica sobre el recalentamiento extracorpóreo y el manejo de politraumatismos en entorno criogénico.
Miren explicó a los alumnos y médicos especialistas la curva de disociación de la hemoglobina bajo hipotermia y la prevención de la fibrilación ventricular por reentrada térmica.
—La regla de oro del paciente en hipotermia profunda es que nadie está muerto hasta que está caliente y muerto. El recalentamiento activo progresivo y el soporte hemodinámico agresivo salvan vidas que parecen perdidas.
La ponencia concluyó con una salva de aplausos unánime de los catedráticos y residentes.
A las once de la noche, Miren visitó en la Unidad de Cuidados Intensivos de Cruces al vigilante Gorka Etxabe.
El paciente respiraba con normalidad sin oxígeno suplementario y toleraba la dieta líquida.
—Doctora... gracias por no dejarme morir congelado en esa cámara —le dijo Gorka con una sonrisa emocionada.
Miren le apretó la mano con afecto.
—Mañana pasas a planta de hospitalización general, Gorka. Tu familia te está esperando y tu recuperación será completa.
A las tres de la madrugada, la patrullera Itsas-Txoria zarpó de urgencia para asistir al velero francés Étoile du Sud , que había quedado sin gobierno con el timón roto frente a la barra de arena de Plentzia.
En una maniobra impecable con mar de fondo, Unai lanzó el cabo guía de remolque, abarloó la embarcación y la condujo a salvo hasta el muelle de Plentzia, evitando que encallara contra las rocas de Barrika.
Los dos tripulantes franceses abrazaron a los buzos con lágrimas de agradecimiento.
— Merci infiniment, vous êtes des héros!
Días después, Miren y Unai visitaron el caserío de la familia de Gorka Etxabe en los valles verdes de Muskiz .
Bajo el emparrado del jardín, los hijos y nietos de Gorka los recibieron con una merienda tradicional de queso de caserío, pan de hogaza recién horneado y sidra dulce.
La esposa de Gorka entregó a Miren una talla de madera de nogal con la figura de la Virgen de Begoña.
—Que nuestra patrona guíe siempre vuestras manos y vuestros pasos, doctora y oficial.
Aprovechando su día libre, Miren y Unai viajaron a la bahía de Txingudi , embarcando en una trainera de madera en el puerto de Hondarribia .
Remaron juntos sobre las aguas tranquilas del río Bidasoa bajo el sol suave de la tarde, contemplando las casas de pescadores con balcones de colores y las murallas medievales de la villa.
Unai dejó los remos y se inclinó hacia Miren, tomando sus manos y besándolas con ternura infinita.
—Miren... navegar contigo es la mayor paz que he conocido en toda mi vida.
Miren lo miró con amor profundo.
—Y esta paz, Unai, será nuestro destino para siempre.
En el Salón del Trono del Palacio Foral de la Diputación de Bizkaia en Bilbao, la Diputada General y los diputados forales impusieron la Corbata de Honor de Bizkaia a los guiones de la Sección Central de Buceo de la Ertzaintza y del Servicio de Cirugía de Trauma de Cruces.
—Por su heroísmo, su rigor profesional y su defensa ejemplar de las libertades y la salud pública de la ciudadanía de Bizkaia.
La doctora Miren Mendiluze y el oficial Unai Etxebarria recibieron los aplausos de toda la corporación foral puestos en pie.
En la bocana de Punta Galea y bajo el puente de Rontegi, los técnicos del Consorcio de Aguas y de la Dirección de Emergencias fondearon las cuatro nuevas boyas oceanográficas multiparamétricas .
Equipadas con sensores de conductividad, espectrometría óptica continua y transmisión telemétrica 5G, las boyas monitorizaban la calidad físico-química del agua de la ría cada sesenta segundos, emitiendo alertas directas al centro de control de Cruces.
—Cualquier variación en la columna de agua será detectada en tiempo real antes de que alcance la costa —certificó el ingeniero ambiental jefe.
A las cinco de la tarde, Miren dirigió en la explanada del helipuerto de Cruces un ejercicio práctico de descontaminación de víctimas múltiples y triaje avanzado en catástrofes químicas.
Treinta médicos residentes y enfermeros de emergencias se entrenaron en el montaje de la línea de descontaminación en menos de seis minutos y en la canulación venosa guiada por ecografía con equipos de protección nivel C.
—El rigor en el entrenamiento es la única garantía de éxito cuando nos enfrentamos a una emergencia real —concluyó Miren al término del simulacro.
En el muelle de Santurtzi, la trainera de la Sotera y los vecinos del pueblo marinero dedicaron su entrenamiento de honor a la doctora Mendiluze y al oficial Etxebarria.
Al cruzar la bocana del puerto, los trece remeros alzaron los remos al cielo en el saludo tradicional marinero ( arun-arun ), mientras el patrón hacía sonar la sirena de proa en señal de respeto eterno.