CAPÍTULO XV - El camino del norte eterno
CAPÍTULO XV
El camino del norte eterno
abían pasado semanas desde la muerte de Fremon.
El valle respiraba paz, los niños jugaban en el agua
del lago, las mujeres secaban pieles al sol, los
ancianos enseñaban a los jóvenes a reconocer huellas, los guerreros
patrullaban sin tensión.
William y Nimêwa vivían días tranquilos, casi felices.
Stormrunner y Awanah pastaban cerca del agua, inseparables.
Parecía que la vida, por fin, les había dado un respiro.
Hasta que llegaron los visitantes.
Al amanecer, cinco guerreros de la tribu Wabanaki del este
entraron en el valle. Sus rostros eran serios, sus pasos pesados,
tenían los ojos llenos de preocupación.
Wôban Aki los recibió con respeto.
—Hermanos, ¿qué os trae a nuestro hogar?
El más viejo dio un paso adelante.
—Venimos con noticias que deben escuchar todos… pero
sobre todo Mawetogan.
William sintió un escalofrío.
—¡Habla!
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