El juramento en el exilio
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CAPÍTULO I - Wishaw, Inglaterra 1766.
CAPÍTULO I
odas las historias en las que un hombre lucha por su
amada pueden ser dramáticas, incluso obsesivas,
pero ninguna se compara con la de William Tagles,
que empleó todas las fuerzas de su cuerpo, alma y espíritu para no
olvidar jamás a Barbara Lowel, la mujer que amó con devoción… y
que le fue arrebatada de la forma más cruel.
Esta historia comienza en 1766, en el pequeño pueblo de
Wishaw, a las afueras de Glasgow, un lugar humilde, de casas bajas
y chimeneas que humeaban desde el amanecer hasta la noche. En
invierno, el viento arrastraba el olor a turba quemada y a establo
húmedo; en verano, el aire se llenaba del aroma de los campos
recién segados. Wishaw era un pueblo sencillo, pero para William
había sido siempre el centro del mundo.
William había entrado al servicio de Lord Fremon el
primero de enero de 1756, cuando apenas tenía quince años.
Comenzó como ayudante del mozo de cuadras, limpiando estiércol,
acarreando agua y aprendiendo a tratar a los caballos con la
paciencia que su pad re le había enseñado antes de morir. Pronto
descubrió lo que todo el mundo sabía: Lord Fremon era un
mujeriego empedernido y el hombre más despiadado que uno
pudiera imaginar. Le daba igual humillar a una anciana por tropezar
con él, ordenar la flagelaciónde un muchacho sorprendido cazando
un conejo en sus tierras o despedir a un padre de familia por no
descubrirse a su paso. Su crueldad era tan natural en él como
respirar.
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