Capítulo XV Fuego en la colina.
Una explosión iluminó la noche y prendió el corazón del miedo en El Jardín. Las llamas se elevaron en la colina mientras los vecinos miraban con horror y determinación. Era un ataque directo, pero también un desafío.
Frantxo y el grupo corrieron hacia el fuego, enfrentando sombras que parecían devorar la luz. El olor a pólvora y carne quemada se mezclaba con el sudor y la sangre. La lucha era encarnizada, pero la voluntad de resistir más fuerte que nunca.
“¡Por El Jardín y por Santiago!”, gritó Frantxo, disparando la escopeta con fuerza. El horror crecía, pero también la esperanza. Esa noche, el pueblo supo que el precio de la libertad sería alto, pero no estaban dispuestos a rendirse.
Entre las llamas y el humo, Frantxo sintió que cada vecino era un héroe a su manera, y que juntos podrían frenar la oscuridad, aunque solo fuera por un día más.
La batalla no era solo por ellos, sino por la memoria, la tierra y el futuro de El Jardín