El Internado EpílogoFIN
100%

EpílogoFIN

Epílogo

En probable que, cuando se encuentren algunos expedientes perdidos de los Autos de Fe realizados por el Santo Oficio, se llegue a saber la historia de las personas asesinadas y el de su ejecutor.

Ante el informe del filósofo francés y por temor a hacer el ridículo ante la opinión pública y la incapacidad de dar satisfacción a los padres de los fallecidos, las autoridades optaron por dejar las investigaciones en el apartado de “Casos no resueltos”

Con cierta nostalgia, Natividad y Josefina regresaban a Chalchihuites con sus tres hijos, Josefa, Octavio y Benjamín; los niños dormitaban y sus padres, estaban felices de que los niños no hubieran tenido problemas, Josefina ignoraba las facultades de los menores.

–No me gusta que se haya cerrado el colegio –expresó Natividad, en tanto se secaba el sudor del rostro con un paliacate colorado–, como tampoco voy conforme con que no se pueda averiguar quién y por qué mataron a los niños.

–Bueno, viejo, agradece a Dios que los niños están bien, la escuelita de Chalchihuites ha crecido y allá, cerca de nosotros, podrán continuar sus estudios…

–Tienes razón, mujer, pero esas cosas que ocurren, pos no me cuadran –Natividad volteó a ver a su esposa, se dio cuenta que se había quedado dormida y abrazaba con fuerza a sus hijos–.

–Mira nomás –dijo por lo bajo para no despertarlos–, Yo hablaba como loco y Josefina dormida.

No obstante, notó que Josefina se ponía rígida y Natividad sabía la razón de ello… entonces escuchó la conocida voz:

«–Que el Amor del Padre esté con ustedes –saludó el Precursor─. Natividad, todo esto ha terminado para tus hijos.

–Para el hombre es inexplicable lo ocurrido, te lo voy a aclarar, pero no lo compartirás con nadie.

–La monja Anunciación, en otro tiempo fue tu madre y tenían el compromiso de encontrarse en esta vida para vivir tales eventos.

–En cuanto a los crímenes, fue un acto de venganza que el Padre calificará. El asesino, en un momento de su vida, fue ejecutado por el Santo Oficio, sin merecerlo los niños ahorcados fueron sus delatores y el crucificado se quedó con los bienes del supuesto acusado de herejía.

–Como te darás cuenta, esto que ocurrió siglos atrás, para el hombre común es incomprensible. Tus hijos y ustedes seguirán bajo mi protección, Octavio y Benjamín viajarán a tierras lejanas donde deberán cumplir otras misiones.

–Josefa permanecerá a su lado, formará familia y cuidará de ustedes en su vejez; tú seguirás para dar alivio a hermanos necesitados y promoverás la educación, esa es tu tarea.

–Ahora me retiro por un tiempo largo, pido que el Amor del Padre esté con ustedes e ilumine sus caminos.»

Natividad se quedó pensativo, recargó la cabeza en el respaldo del asiento y se bajó el sombrero para cubrir su cara, de a poco se quedó dormido. El traqueteo de la diligencia los arrullaba.

El edificio quedó cerrado de forma definitiva, el abandono y el polvo acumulado por muchos años, fueron mudos testigos de aquellos gritos y lamentos que se escuchaban en las noches tormentosas.

Años después el inmueble fue recuperado por las autoridades de Antropología e Historia. Se hizo una remodelación completa y se formó el Museo de Arte Colonial, incluso la huerta fue convertida en un invernadero de plantas nativas de los alrededores desérticos.

Chalchihuites siguió su propio progreso por las iniciativas de esa curiosa sociedad de don José María Valdez y Natividad Sanjuán.

La mina fue productiva durante mucho tiempo, hasta que la veta se agotó. La familia Sanjuán se fue a vivir a Chalchihuites y sus hijos siguieron sus propios destinos, solo Josefa permaneció al lado de sus padres.

Quien haya vivido entre muros de disciplina y patios de travesura sabe que la memoria no se encierra.

Hoy, al cerrar estas páginas, te invito a mirar hacia Chalchihuites, donde la historia respira entre piedras antiguas, y a pasar por Guadalupe, ese pueblito que crece sin perder su alma. Zacatecas entero es un canto de arquitectura y leyenda.

Si alguna vez decides caminar por allá, tal vez encuentres, entre tunas y callejones, el eco de nuestras risas. Por allá nos encontraremos.

FIN

Marzo 24 de 2025

Octubre 4 de 2026

Playas de Rosarito, B. C.