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TERRY
Mi chica duerme plácidamente, así que no la despierto, me voy a entrenar sin el vendaje.
Al regresar y terminar de ducharme sigue en la misma posición, la observo mientras me tomo el medicamento; el cabello revuelto le cubre parte del rostro, tiene la espalda desnuda y las sábanas oscuras cubren el resto de su delicada piel, es perfecta, duerme con tanta calma que me provoca ternura, un sentimiento que descubro con ella.
Me recuesto a su lado con cuidado de no despertarla, le retiro el cabello del rostro y la admiro al tiempo que acaricio su espalda. Comienza a moverse y a abrir sus adormilados ojos verdes que tanto me gustan.
Terry: ¡Buenos días, hermosa!
Paty: Buenos días, ¿fue a entrenar?
Terry: Sí y solo porque es tu cumpleaños te dejé descansar.
Paty: Debió despertarme para colocarle el vendaje.
Terry: Estoy bien, no te preocupes.
Bajo para verificar que todo esté como lo solicité mientras ella se alista. La casa está inundada de tulipanes de todos los colores, es muy difícil elegir un obsequio, así que espero este tipo de detalles lo compense.
Cuando baja las escaleras, parece sorprendida, está radiante; con un vestido salmón con detalles en blanco, unas zapatillas blancas que alargan sus torneadas piernas adornadas con ese tatuaje que hincha mi ego aún más, si es que eso es posible, trae el cabello suelto y un olor a chocolate que me provoca devorarla.
Paty: ¡¡Mi Sr.!! ¡Están hermosas!
Terry: Su belleza se ha opacado cuando tú apareciste.
Se lanza a mis brazos y me besa provocándome sentimientos que solo ella es capaz. Definitivamente le ha gustado el detalle.
Terry: Vamos a desayunar, déjame disfrutar de los últimos minutos que te tengo para mí.
Paty: Exagerado. (Me da un manotazo juguetón en el brazo).
Terry: No soy exagerado, tus amigos estarán aquí una semana y me robarán tu atención.
Paty: Nadie puede robarle mi atención.
Me gusta escuchar eso, aunque sé que la mayoría del tiempo la pasará con sus amigos, lo cual definitivamente me desagrada, sobre todo porque el imbécil de Ángel está enamorado de ella, estoy seguro.
Toretto aparece por un poco de atención y después de hacerle unos cuantos cariños, pasamos al jardín.
Adele se acerca a felicitarla y obsequiarle una cadenita de oro con un dije religioso, además de un delicioso desayuno jarocho; con enchiladas de pipián incluidas, según mi chica, les llaman empipianadas, ¡están deliciosas!
A medio desayuno su celular comienza a vibrar, observa la pantalla y levanta la mirada para observarme. ¡Demonios!, solo la tengo para mí en el desayuno y ya nos están interrumpiendo.
Paty: Es mi papá. (¡Genial!, el suegro, no puedo negarme a eso, así que asiento para que conteste. Agradece entusiasmada, seguramente por la felicitación recibida y después enmudece mientras se le llena los ojos de lágrimas).
Terry: ¿Qué sucede? (Cuestiono alarmado, a lo que niega con la cabeza, activa el altavoz del celular y se escuchan Las Mañanitas en voz de Pedro Infante, desactiva el altavoz y continúa con su conversación).
Paty: Mi papi siempre me ha despertado con esa versión de Pedro Infante, sabe que me encanta, es un amor. (Me informa tras despedirse de su padre).
Terry: Sabes que puedes ir a verlo cuando gustes, ¿verdad?
Continuamos desayunando y después de pedirle una pastilla para el dolor que a cada segundo aumenta, su celular continúa vibrando, pero ahora con mensajes, al menos esos los ignora.
Charlamos sobre los planes del día; comeremos en la playa, pasearemos en el yate y en la noche al Reino de la Salsa.
Terry: ¿Segura que a tu amigo Ángel no le agradaría ir al Delux?
Paty: No creo… Tal vez si fuera con puros hombres, pero con nosotras no será cómodo.
Terry: ¿Por qué no? A ti ha terminado por gustarte y Alicia no parece asustarse con facilidad.
Paty: Él siempre nos ha cuidado mucho, en verdad preferiría no ir, a sus amigos no les importa ponerse cariñosos enfrente de los demás y puede ser un tanto incómodo. («¿¡Cuidado!? Cuando debió cuidarte no lo hizo»).
Terry: Estás consciente de que tu “amigo” Ángel está enamorado de ti ¿verdad? (Su cara de sorpresa me demuestra que definitivamente no esperaba ese comentario).
Paty: Él no está enamorado de mí, nos queremos mucho y se preocupa por mí, eso es todo.
Terry: Claro que está enamorado de ti, hasta un ciego se daría cuenta de eso, pero por lo que dices, nunca te lo ha declarado.
Paty: No lo está, por eso nunca me ha dicho nada.
Terry: Y si lo hubiera hecho, ¿le habrías correspondido?
Paty: Usted sabe por lo que pasé y él estuvo ahí para ayudarme, nos queremos mucho, eso es todo.
Terry: Estoy consciente de eso, aunque no concuerdo del todo, pero no contestaste a mi pregunta ¿habrías aceptado tener una relación con él? (Permanece con la mirada en el plato vacío, un momento que me parece eterno).
Paty: No, Ángel es una excelente persona, lo quiero mucho, pero se merece a alguien que lo ame en verdad.
Suelto el aire que sin darme cuenta contenía, pero tuvo que pensar la respuesta y eso no me gusta.
Al levantarnos, Frankco aparece junto con Jesse para felicitarla, ella los anima a que la abracen, últimamente la mano izquierda no ha cometido ningún error, aun así, continúo sin disculparlo por perderla de vista el día de la tormenta.
Se dedica un rato a observar y halagar sus flores, su sonrisa ilumina mi Paraíso como nunca y su felicidad amerita ser perpetuada en una imagen, así que le pido me modele en una pequeña sesión fotográfica, justo me acerco a abrazarla cuando una llamada entra a su móvil, es el Doc, definitivamente tengo que olvidarme de nuestra privacidad el resto del día.
Cinco minutos antes de la hora acordada, arribamos al restaurante donde quedamos de vernos con sus amigos y ellos llegan veinticinco minutos después, detesto la impuntualidad y seguramente se me nota.
Alicia: Lo sentimos, fuimos a caminar un rato por la playa y se nos hizo tarde.
Paty: No hay problema, chicos.
Ángel: Se dice que los ingleses son muy especiales con la puntualidad, ¿es verdad?
Terry: No es cuestión de países, es cuestión de educación y respeto.
Respondo con todo el sarcasmo que me caracteriza, mientras Paty me dedica una mirada de advertencia, la cual ignoro por completo. El mesero aparece justo en el momento indicado para aligerar la tensión.
La sorpresa de la tarde es que Dereck llega con la pelirroja, al terminar las presentaciones y felicitaciones, comemos delicioso sin faltar el pastel del cual Adele mandó desde casa, con queso crema y duraznos, ¡exquisito!
El Doc se disculpó por no llegar a la comida, una operación surgió de último momento y le era imposible.
Ordeno a Jesse vaya por unos documentos que a Lía le urge que firme.
En la segunda sorpresa de la tarde, Dimitry aparece con Nois, se están llevando bien y eso me da gusto, al fin encontró a una mujer de mente tan abierta como él.
Reviso rápidamente los documentos a firmar, Frankco se ofrece a llevarlos de regreso a la oficina, pero es a él a quien necesito aquí.
Terry: No, que los lleve Jesse con Lía y de ahí que se vaya a la casa, nosotros nos vamos al yate.
Antes de retirarnos le pido a Paty una pastilla, el dolor aumenta y necesito estar tranquilo para no arrojar por la borda al imbécil de Ángel, que no disimula intentando ver qué pastilla es la que tomo.
El capitán y dos chicas que se encargarán de nuestro servicio nos reciben al abordar el yate que cuenta con cinco pequeños camarotes y uno más amplio como principal, además de camastros alrededor del jacuzzi en el exterior, un bar muy completo y cuatro motos acuáticas.
Las chicas se van a cambiar de ropa mientras nosotros comenzamos el festejo con una cerveza bien helada.
Carlo: Sé que se supone que no se pregunta, pero Paty es muy joven, ¿cuántos años cumple? (Me pregunta, pero el imbécil de Ángel se adelanta a responder).
Ángel: Lo es, cumple veintidós y tú, Terry, ¿cuántos años tienes? (Qué carajos le importa mi edad. Me contengo para no responderle).
Terry: Treinta, ¿por qué lo preguntas?
Ángel: Solo curiosidad.
Dereck: ¿Y tú a qué te dedicas, Ángel?
Ángel: Soy médico.
Dimitry: Excelente, siempre es bueno tener a un médico cerca, ¿tienes alguna especialidad?
Carlo: Sobre todo por aquello de las congestiones alcohólicas. (Añade alzando su cerveza, provocando risas y asentimientos).
Ángel: Aún no, acabo de graduarme en medicina general, pero pienso hacerlo en traumatología, y ¿ustedes?
Dimitry: Tengo una cadena de restaurantes-bar.
Carlo: Vivo en Tequila, Jalisco, tengo cría de caballos y también producimos un excelente tequila.
Dereck: Una constructora en la Ciudad de México.
Terry: ¿Y tú, Ángel? ¿Tienes tu consultorio o una clínica? (Por supuesto que sé dónde trabaja y no acostumbro a joder a las personas por su situación económica, pero este imbécil me tiene jodidas las pelotas).
Ángel: Trabajo en una clínica particular.
Terry: Aaah, ya veo…
Añado minimizando su situación, si los chicos no lo habían notado, en este momento se dan cuenta de que el sujeto no me simpatiza en lo más mínimo.
Las chicas aparecen con sus bikinis envueltas en pareos, las cuatro son bellas, pero ninguna tan hermosa y radiante como Paty, con las prendas en colores fosforescentes con vistas negras, al estilo cómic, el trabajo en el gimnasio se le nota.
Música, el mar tranquilo, la bebida, las aves; es una tarde casi perfecta, si no fuera porque el imbécil de Ángel también ha notado el trabajo en el gimnasio de mi chica.
Terry: Si sigue viéndole el trasero de esa forma, voy a romperle un par de costillas y cerrarle los ojos a puñetazos. (Señalo a Dereck de forma discreta, el cabrón no deja de reír, lo está disfrutando).
Dereck: No me digas que el conde Grandchester está celoso. (Le respondo levantando dedo por dedo).
Terry: Uno, no me llames así, si no quieres que te reviente a ti también; dos, no estoy celoso y tres, no me molesta que admiren a mi chica, es hermosa, lo que me molesta es que se la quiera tragar con la mirada desde que llegó.
Dereck: Es solo su amigo, igual que tú de Sofi. (Espeta sarcástico).