Capítulo 20
D aniel Tanner nunca había sido muy aficionado a los eventos en directo. Normalmente prefería quedarse en su habitación, viendo la televisión o jugando a videojuegos, hundiéndose más y más en una madriguera de agorafobia paranoica e insociable.
Todo era culpa de su hermano. De las historias de terror que le contaba del trabajo.
De las historias de terror que veía en las noticias, que daban menos detalles que Jake.
De que ningún lugar era seguro. De que todo el mundo estaba expuesto a un posible atentado terrorista.
El cine, un maratón, incluso el colegio de Ellie y Maisie.
A pesar de eso, aquí estaba ahora, tras varios intentos de convencerle, dentro de un recinto enorme con un aforo máximo de veinte mil personas.
Dispuesto a pasárselo bien.
Las historias de Jake habían hecho que ahora estuviera más paranoico que nunca.
Pero se podía sacar algo positivo de todo aquello.
Se sentía armado con un conjunto de habilidades únicas que no todo el mundo poseía: se fijaba en cosas que los demás pasaban por alto; sabía a qué debía estar atento; reconocía el comportamiento de quienes querían causar daño.
Los indicadores clave de que alguien estaba a punto de hacer algo drástico y terrible.
Y, mientras Daniel deambulaba por el paseo de tiendas con sus amigos de la universidad, se mantenía en alerta máxima.
Jake le había enseñado el arte de mirar sin mirar. Ver sin que resultara obvio. Absorber las minucias de cada escena.
Hasta ahora, no había nada extraño. Pero eso no iba a impedir que estuviera en tensión todo el tiempo.