El Custodio de Finisterre (El Código del Camino de Santiago 9) CAPÍTULO 3 — Tras el Rastro de Ambrosio
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CAPÍTULO 3 — Tras el Rastro de Ambrosio

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Antes de proceder con cualquier exploración física del propio terreno costero, Daniel, coordinando desde Roncesvalles con acceso a los archivos familiares que todavía conservaba, propuso revisar con más detenimiento las propias pertenencias personales de Ambrosio Llorente,

buscando cualquier pista adicional que pudiera haber quedado sin documentar formalmente dentro de la propia historia familiar.

---Encontré algo entre los papeles personales que heredamos, algo que siempre consideré simple curiosidad de anticuario, sin ningún significado especial ---informó, durante una videollamada convocada esa misma tarde---.

Un pequeño cuaderno de notas de viaje, con anotaciones dispersas sobre distintos recorridos por la costa gallega, fechado en los últimos años de su propia vida.

Gabriel, sintiendo un interés considerable ante aquella posibilidad, pidió que Daniel compartiera de inmediato cualquier imagen disponible de aquel cuaderno.

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Las páginas, fotografiadas y compartidas apenas minutos después, revelaron un patrón considerable de visitas repetidas a la propia zona de Finisterre, con anotaciones breves pero consistentes sobre mareas, horarios de acceso a distintas cuevas costeras,

y observaciones meteorológicas detalladas que sugerían una planificación cuidadosa, no simples paseos turísticos ocasionales.

---Esto confirma que Ambrosio investigó esta zona con considerable seriedad, durante años enteros, aplicando prácticamente la misma metodología que nosotros mismos usamos hoy ---observó Adrien, revisando cada anotación con atención meticulosa---.

Registró mareas específicas, probablemente buscando el momento exacto en que cierto acceso costero resultara transitable con seguridad.

Lucía, comparando aquellas anotaciones con los propios mapas de mareas actuales de la zona, identificó un patrón que representaba, para todo el equipo, un avance considerable.

---Hay una zona específica que menciona repetidamente, marcada simplemente como "la boca oscura", accesible, según sus propias notas, solo durante marea baja extrema, un fenómeno que ocurre apenas unas pocas veces al año ---dijo---.

Según el propio calendario lunar, la próxima marea baja de esa magnitud ocurre dentro de cuatro días exactos.

BLOQUE 3

Gabriel, procesando aquella coincidencia con una determinación considerable, sintió que la propia investigación ganaba, de golpe, un plazo concreto alrededor del cual organizar toda la exploración pendiente.

---Cuatro días para prepararnos, y para acceder a ese punto exacto con la marea a nuestro favor ---dijo---. Ambrosio pasó años enteros esperando ese mismo momento preciso, probablemente más de una vez, sin lograr jamás confirmar del todo lo que buscaba.

Mónica, escuchando aquella reconstrucción con una emoción considerable, ofreció su propia colaboración plena para la propia expedición planeada.

---Conozco bien esa zona de la costa, desde niña ---dijo---. Puedo ayudarles a identificar exactamente el punto que su bisabuelo describe en esas notas, si me permiten acompañarlos durante la propia exploración.

Gabriel, aceptando aquella oferta con gratitud considerable, sintió que la propia investigación, después de tantos años reconstruyendo la historia de tantas familias distintas, finalmente convergía hacia el momento en que completaría, con sus propios pies,

el mismo camino que su bisabuelo había intentado recorrer sin éxito durante los últimos años de su propia vida.

---Entonces tenemos cuatro días para prepararnos correctamente ---dijo, dirigiéndose al resto del equipo con una determinación renovada---. Y esta vez, a diferencia de Ambrosio, no vamos a tener que hacerlo solos.