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Markus
No recordaba mi oficina tan silenciosa, al igual que no me había percatado de ciertas miradas que me lanza la gente. Pero, claro, aquí soy el jefe. Y lo saben.
En algún momento, mi mente me juega una mala pasada, otra vez, y me distraigo pensando en Elise.
Tengo a mi hermano frito con conversaciones que giran en torno a ella, y me ha costado toda mi fuerza de voluntad no escribirle. Bueno, a excepción de aquel correo, que supongo que verá en algún momento.
Como si la hubiera invocado con mis pensamientos, la respuesta llega en este preciso instante.
De: Elise Müller
Asunto: RE: Solo quería saber cómo estás
Hoy he vuelto a la oficina. Estoy mejor.
Tu despacho se está convirtiendo en un laboratorio de pruebas. No sé si me gusta eso.
Aunque es interesante ver como el mundo avanza a pesar de que una no esté preparada para ello.
¿Cómo estás tú?
Un abrazo.
Elise
Mi corazón late más fuerte con cada palabra que leo, y una pequeña sonrisa se me dibuja en el rostro, alimentando de nuevo mi esperanza.