El Álbum de Lilly Bajo Ocupación Nazi #3
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Bajo Ocupación Nazi #3

Moses se veía quebrado. La persona que siempre había sido tan seguro de sí mismo, el sagaz, adinerado hombre de negocios, con sirvientes, un chófer y una flota de automóviles, ahora estaba en casa, solo, en la oscuridad, sus manos temblando, descuidado con una barba roja sin afeitar, vistiendo ropas que estaban arrugadas y sucias.

Cesia comenzó a llorar mientras le contaba a Izio lo que había sucedido.

"Moses ha pasado por una gran humillación y dolor.

Los alemanes lo agarraron, lo golpearon y lo forzaron a limpiar las calles.

Regresó a casa dos días más tarde con una costilla rota, la nariz rota y el rostro sangrando.

Estuvo postrado en la cama por diez días y no quería comer nada.

» Izio se acercó a ella, la abrazó y dijo, «No te preocupes, Tiíta. Superaremos esto. Todo estará bien.»

«¿Cómo llegaste hasta aquí? ¿No tuviste miedo de ser atrapado y arrestado?» preguntó Cesia.

«Debes acostumbrarte a llamarme Mietek, ya que he falsificado papeles con el nombre cristiano Mietek. No tienes que preocuparte por mí», dijo Izio. «Debo reunirme con Stanislaw y Eugenia. Sé que viven en Varsovia», continuó él.

"No tenía idea de que ellos viven en Varsovia. ¿Sabes dónde? preguntó una sorprendida Cesia.

"No lo sé, pero sé que viven en un vecindario cristiano. Están simulando igual que yo», dijo él.

«¿Qué pasa con tu línea telefónica? ¿Tienes una?» preguntó Izio.

«Nuestra línea telefónica ha sido desconectada», respondió Cesia.

«Quise visitar con conde Sosnowski para ver si él podía ayudarnos, y en realidad llegué a su finca.

Cuando traté de trepar el muro de piedra que la rodea, note que había sido convertida en los cuarteles generales de la SS.

Cuando los soldados me vieron, comenzaron a disparar en mi dirección.

Salté y corrí; apenas escapé», relató Izio.

"Raramente salimos de la casa por temor de ser secuestrados por los alemanes. Requieren que usemos una banda blanca con una Estrella de David azul sobre ella, para que seamos fácilmente identificables. A cualquiera que sea atrapado no usando la banda blanca le disparan en el acto», respondió Cesia.

«¿Han oído algo sobre Adam últimamente?» Izio le preguntó a Cesia.

"No, " respondió ella.

«¿Por casualidad tienen algo de peróxido de hidrógeno en la casa?» preguntó Izio.

"Sí, " respondió ella. «Lo quieres? "

Cesia le trajo a Izio una botella de peróxido de hidrógeno que se usaba para blanquear el cabello. Él lo diluyó con agua y lo frotó sobre su cabello castaño. Después de una hora su cabello estaba completamente rubio. Él miró en el espejo y estuvo satisfecho con su nueva imagen.

«¿Puedo llevarme la botella? " preguntó.

Cesia asintió con la cabeza.

Izio se sentó al lado de Moses, puso su mano sobre su hombre y dijo, «Tío, contrólate. Tú tienes dinero, y todavía está la posibilidad para ti de irte y salvar a tu familia. Aprovecha la oportunidad ahora.»

Izio, a pesar de su juventud, mostraba madurez y valor más allá de sus años. Él siempre había sido un introvertido, apenas hablaba, y repentinamente ahora era tan Maduro, calculador y confiado.

«Me gustaría, pero no sé adóndecorrer. Si voy a Rusia, ellos me matarán. Después de todo, yo solo me escapé de allí y no tengo papeles falsos. Creo que sé lo que hare. Intentaré ir a Turquía. En los próximos días nos escaparemos de Polonia», dijo en una voz quebrada.

"Huye antes que sea demasiado tarde, " replicó Izio en tono autoritario y confiado.

Él prometió regresar. Moses le dio un fajo de billetes que él dividió; puso algunos en su bolsillo y el resto lo ocultó en sus zapatos.

«Voy a buscar a Stanislaw y luego volveré aquí para ver cómo siguen ustedes», prometió Izio.

Antes de irse, él abrazó a su tía y tío y dijo, «Mejores días todavía están por venir, cuando la familia entera se sentará alrededor de la mesa disfrutando una abundante comida.»

Con esas palabras finales, Izio se fue rápidamente, cerrando la puerta detrás suyo.

Él record que había llevado consigo un trozo de papel donde su padre había escrito el domicilio de Stanislaw. Miró al papel pero se preguntó si ese era el domicilio correcto.

Fue calle abajo y esperó el tranvía.

Subió al tranvía tan pronto como se abrieron sus puertas.

La primera cosa que notó fue que todos lo estaban mirando fijamente.

Al principio no entendía por qué, pero cuando se dio cuenta que todos los pasajeros estaban usando una banda blanca con una Estrella de David encima, se dio cuenta que había tomado el tranvía destinado a los judíos solamente.

En la parada siguiente se bajó, antes de ser notado por la policía que patrullaba las calles, y tomó el correcto.

Cuando el tranvía llegó a su parada destinada, se bajó y comenzó a caminar al apartamento de Stanislaw.

Decidió tratar de conseguir un aventón con una de las muchas «media bicicletas» que estaban en el camino.

Como los alemanes habían confiscado todos los autos, la «media bicicleta» se había convertido en el nuevo medio de transporte.

Era una bicicleta con un carrito adjunto a ésta al frente donde dos personas podían sentarse.

Después de unos minutos una se detuvo, la cual lo llevó al área donde vivía Stanislaw.

Después de caminar por varios minutos encontró la calle, el edificio y un buzón de correo con el nombre Czajkowski escrito en él. Tocó a la puerta varias veces. No hubo respuesta pero él decidió esperar.

Cruzó la calle y fue a la iglesia ubicada enfrente de la casa. Se arrodilló, se persignó, encendió una vela y se sentó en uno de los bancos y esperó. Cuando oscureció, salió de la iglesia y esperó afuera dentro del rango visual del edificio. La calle estaba muy callada, sin movimientos humanos.