El acuerdo matrimonial (Multimillonarios Hawthorne) Capítulo 21 #2
74%

Capítulo 21 #2

No puedo creer que lo hubiera olvidado. Recuerdo su aversión a los frutos secos y pensaba que era solo una preferencia. No sabía que era alérgico. Nunca lo dejó entrever. Rara vez deja entrever nada. Vuelvo a mirar a Lake y me pregunto si Damien estuvo hospitalizado alguna vez cuando tenía su edad.

—Este tipo de cosas pueden ser difíciles de detectar, sobre todo cuando son hereditarias.

A veces el padre ha organizado su vida de forma inconsciente para que el niño no entre en contacto con el alérgeno hasta bien entrada la edad adulta —dice la enfermera mientras revisa las constantes de Lake y ajusta la máquina—.

El médico vendrá a verlos pronto —añade cuando está a punto de irse.

Luego le lanza un beso a Lake y sonríe—. Hasta luego, campeón.

Lake vuelve a dormirse a los pocos minutos. Me vuelvo hacia Damien.

—Nunca me dijiste que eras alérgico a los pistachos.

—Pensé que lo sabías.

—Nicole seguro que lo sabía.

—Probablemente se los dio sin pensar. No creo que sea un plan maquiavélico para hacerle daño a Lake —intenta quitarle hierro al asunto.

—¿Ah, no? ¿Así que pasó por tu apartamento y le dio a tu hijo algo que sabe que te provoca alergia, porque sí?

Resopla.

—Lo siguiente que me vas a decir es que el alunizaje fue un montaje.

—Venga ya. —Elevo un poco la voz y Lake se remueve inquieto. La bajo a un susurro—. Claro, habrá pasado por tu casa por casualidad con una bolsa llena de chucherías que podrían hacerle daño a mi hijo, sin ningún motivo.

Damien pone los ojos en blanco.

—Seguro que hay una explicación perfectamente razonable para todo esto.

¿Para qué me molesto en intentar convencerlo? Damien está convencido de que soy la peor persona que ha conocido en su vida, pero es incapaz de plantearse siquiera que alguien de su confianza pudiera envenenar a su hijo.

—Cree lo que quieras, pero no quiero a Nicole cerca de Lake nunca más.

—Creo que estás exagerando un poco.

—Hablo en serio.

La habitación queda en silencio y lo único que se oye es el pitido de la máquina y la respiración entrecortada de Lake. Damien me mira fijamente. No cedo.

Finalmente, él cede.

—Lo que te haga feliz, Ivy.

—Y no quiero que venga a tu casa como si viviera allí.

—Es mi asistente. ¿Cómo quieres que haga su trabajo si no?

—En tu oficina. En horario laboral.

—Seguro que le encantará saberlo.

La habitación vuelve a quedar en silencio mientras Damien y yo permanecemos sentados a ambos lados de la cama, observando a Lake.

Claro, Damien está muy unido a Nicole. Cuando trabajaba en Hawthorne Inc.

, ella era su asistente. Y cuando dejó la empresa, ella lo siguió como si fuera Renée Zellweger en Jerry Maguire.

Ha trabajado para él desde entonces y probablemente es su mano derecha más leal.

Pero me pregunto si hay algo más. Si le ha ofrecido servicios que van más allá de sus funciones.

Se me encoge el pecho a medida que unos celos irracionales crecen dentro de mí.

Me asaltan imágenes de ella y Damien teniendo sexo en su despacho.

Damien no me parece de los que se acuestan con su secretaria, pero tiene un apetito insaciable. Y Nicole es muy atractiva. Desde luego, va mucho más arreglada que yo.

De repente, la idea ya no me parece tan descabellada. ¿Cuántas veces se habrán acostado?, me pregunto. ¿Lo suyo era algo casual o algo más? La imagen de los dos juntos me invade la mente hasta que estallo:

—¿Te has acostado con ella alguna vez?

Damien frunce el ceño y luego su rostro se ilumina, como si acabara de caer en algo.

—¿Estás celosa de Nicole?

—¡No! —Me siento expuesta. Como si tuviera el corazón abierto de par en par y él pudiera ver cada anhelo escrito en él.

—Ya que insistes —dice con una sonrisa burlona—, Nicole no es mi tipo. Y no cago donde como. Aprendí esa lección por las malas.

No necesito preguntar para saber a qué se refiere. Al menos ya no me echa la culpa de aquella noche.

—¿Cuál es tu tipo? —suelto sin querer.

Sonríe.

—¿Quieres saber si encajas en el perfil?

—Solo es por hablar de algo. Si no quieres contestar, no contestes.

Damien se acerca hasta donde estoy sentada y coge la silla de al lado. El pulso se me acelera un poco más. Hace apenas unas horas estaba acostándome con este hombre. Y aun así, mi cuerpo reacciona como el de una adolescente llena de hormonas.

—No diría que tengo un tipo concreto, pero si tengo que pensarlo, diría que alguien inteligente.

Eso seguro. No soporto a los imbéciles. —Mira hacia el techo—.

Alguien amable y con quien sea divertido estar.

Alguien cariñoso, pero con carácter, que plante cara cuando la situación lo requiere.

Y, por supuesto, que sea increíble en la cama.

Me siento poca cosa cuando menciona todo eso. Seguro que me ve como alguien con las cualidades opuestas a las que ha descrito.

—¿No una supermodelo con pechos de copa doble D y una cintura diminuta?

—¿Te sorprende que no sea superficial? —replica.

Nunca he pensado que sea superficial, pero es conocido por salir con supermodelos. Nunca he seguido de cerca su vida amorosa, pero siempre que sale en las noticias, aparece con una mujer despampanante del brazo. A veces una actriz, a veces una modelo.

—¿Y qué pasa con todas las mujeres famosas con las que has salido?

Arquea una ceja.

—Algunas son más inteligentes que tú. Algunas tienen inteligencia de sobra para ser científicas, pero eligieron otra profesión.

—No estoy compitiendo por tu cariño. Mentirosa. Hasta Damien se da cuenta de que es mentira. En el pasado luché por llamar su atención. Hasta límites vergonzosos. Me pregunto si ya me odiaba entonces. Está claro que ahora me desprecia y solo me tolera por Lake.

Esta noche ha destruido todos los sueños que esta pobre ingenua solía tener.

Ese ideal por el que luché, casarme con él y hacer el amor con él, se había cumplido, pero mi deseo se concedió de la peor manera posible.

En lugar de una gran boda preciosa con todos mis familiares presentes, fue una ceremonia rápida y fría, un mero trámite.

En lugar de que Damien me hiciera el amor susurrándome ternuras al oído, tengo a un Damien vengativo que quiere hacerme pagar como sea.

¿Por qué sigo deseándolo entonces? Porque estoy enamorada de él, por eso. Puede herirme mil veces. Puede hacerme llorar, destrozar mi orgullo y matar mis sueños, y aun así lo seguiré amando.

La revelación me golpea como un mazazo. Damien nunca me amará. Esta noche me lo ha demostrado. Ama a Lake, pero a mí no. A mí nunca. Y ya es hora de que lo acepte. En lugar de seguir buscando al antiguo Damien dentro de él, tengo que aceptar que solo existió en mi imaginación.