Capítulo 19 El código del Sol.
El olor a ozono y cenizas había desaparecido por completo.
Meses después del reinicio, el aire sabía a sal, a agua limpia y a tierra húmeda.
El cielo ya no era violeta ni cargaba con la amenaza del Eclipse Eterno; un sol limpio, dorado y natural se alzaba sobre el horizonte, bañando el mar con una luz que ya no requería de pararrayos biológicos para existir.
La Directiva había caído, disuelta tras la desaparición de Vora y el colapso de sus redes cuánticas.
El código del Sol había restaurado la física del mundo.