Capítulo 16 El Ente de ruptura y la convergencia de los errores.
—¡Mírense, fragmentos de un diseño incompleto!
—rugió Vora, su voz amplificada por los altavoces del muelle mientras sostenía un detonador de frecuencia cuántica—.
Elena creyó que podía esconder la llave en tus venas, Kleisy, pero solo retrasó el horizonte de sucesos.
Si no te conectas al Ente de ruptura bajo mis términos, la Falla colapsará el planeta entero.
El Ente de ruptura, una esfera de antimateria violeta que latía en el centro de la plataforma, comenzó a expandirse, desatando una tormenta de rayos biológicos que calcificaban el metal al contacto.
Era la convergencia de todos los errores: el experimento de mi madre, la ambición de Thorne, la obsesión de Vora y mi propia debilidad.
Los píxeles del aire —esa distorsión visual que anunciaba el fin de la materia— empezaron a devorar los bordes del muelle.