Doble incriminación (Los casos de Mike Daley y Rosie Fernández 14) 51 “Hurgar en contenedores”
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51 “Hurgar en contenedores”

“HURGAR EN CONTENEDORES”

Me dolía la espalda mientras miraba el portátil sobre la mesa de bloque de carnicero de la cocina de mi piso. —Gracias por recibirnos con tan poca antelación, Carla. Siento molestarla en fin de semana.

—De nada, Mike.

En Skype, veía a la doctora Carla Jimenez sentada en su despacho de casa, en una vivienda de Julia Morgan rehabilitada en las colinas de Berkeley. Al fondo vi textos de medicina y fotos de su marido, sus hijos ya adultos y dos nietos.

—Estuvo fantástica en el juzgado —dije.

—Va a ser mi última comparecencia en persona por una temporada. Les he prometido a mi marido y a mis colegas que no iré a ningún sitio que no sea nuestra casa y el despacho.

—¿Cuánto cree que va a durar este virus?

—Difícil de decir. He estado trabajando con un equipo en la UCSF que está analizando el ARN y he estado en contacto con las farmacéuticas para desarrollar una vacuna.

Hay cierta esperanza de que el virus desaparezca cuando suban las temperaturas, pero no voy a hacer pronósticos hasta que vea más datos.

Miré el recuadro en la esquina superior izquierda de la pantalla, donde un Pete sin afeitar miraba con atención su ordenador. —¿Estás en casa? —pregunté.

—Sigo en el garaje. —Confirmó que su mujer y su hija estaban bien.

—¿Tienes algo para nosotros?

—Puede. —Los ojos le iban de un lado a otro de la pantalla—. Le he enviado por correo a Carla el informe de ADN del semen encontrado en las bragas de Annie Parker. Ha confirmado que no coincide con el de Lenny.

—Eso ya lo sabíamos.

—Le llevé otras cuantas muestras de ADN para que las analizara.

Al contrario de lo que se ve en la tele, las pruebas de ADN pueden completarse en cuestión de horas si conoces a la gente adecuada que tiene el equipo adecuado.

Miré a Carla. —¿Algo que podamos usar?

—El ADN de las bragas coincide con el de un hombre llamado Kyle Adams.

¿Cómo? Miré a Pete. —¿Por qué se acostaba el zar de Atención a Personas sin Hogar de la ciudad con Annie Parker?

Respondió con una sonrisa irónica. —Presumo que por los mismos motivos por los que el resto mantenemos relaciones, Mick.

Vale. Miré a Carla. —¿El ADN de las bragas también coincide con el ADN no identificado de la botella?

—La muestra no identificada de la botella era demasiado pequeña para analizarla.

Mierda. —¿Puede declarar?

—A distancia.

—Lo solucionaremos. Mientras tanto, ¿estaría dispuesta a firmar una declaración jurada con su análisis?

—Claro.

—Se la enviaré por correo hoy más tarde. ¿Carla?

—¿Sí?

—Gracias.

—¿Cómo supiste que era Adams? —le pregunté a Pete.

Seguíamos en Skype. Carla se había desconectado.

—Tuve suerte —dijo.

—Tú no crees en la suerte.

—Creo en corazonadas.

Ha sido buena. —¿Cómo conseguiste una muestra del ADN de Adams?

—Hurgar en el contenedor.

—¿En serio?

—A veces los métodos de investigación tradicionales son los más eficaces.

—¿Llevabas mascarilla?

—Sí.

—¿Te vio alguien?

—Soy un profesional, Mick.

Desde luego. —¿Lo sabe Donna?

—Sí. Me voy a quedar en el garaje un poco más.

—¿Has conseguido alguna huella de Adams?

—Me temo que no.

—¿Alguna otra prueba de una relación entre Adams y Annie Parker?

—Ninguna.

—¿Algún indicio de que Adams le suministrara drogas a Parker?

—No, aunque no me sorprendería que se estuviera acostando con otras mujeres en el Tenderloin.

A mí tampoco. —Le enseñaré el informe de ADN y la declaración jurada de Carla a Erickson.

—No basta, Mick. Prueba que Adams se acostó con Parker. No prueba que la matara.

—Argumentaré que le dio las pastillas adulteradas.

—¿Con qué pruebas? Su ADN estaba en sus bragas, no en el frasco de pastillas.

Claro. —Servirá para enturbiar las aguas y mostrará que Adams es un tipo malo.

—Demuestra que Adams iba acostándose por ahí, lo que le convierte en un capullo. No demuestra que la matara.

—Entonces encuéntrame algo más que pueda usar.

—¿Como qué?

—Había una huella no identificada en el frasco de pastillas. Necesito probar que era de Adams.

—¿Hasta dónde quieres que llegue?

—No hagas nada ilegal.