PRÓLOGO
La Tecnología de Impulso Cerebral conquista el mundo
Puntos destacados de la noticia:
La tecnología más novedosa del mundo no presenta fallos de seguridad, es instantánea y está a años luz de la arcaica tecnología «viral» de antaño.
«La Tecnología de Impulso Cerebral, o "Pulse", revolucionará la capacidad de respuesta, la interacción y ahorrará miles de millones en el comercio mundial».
(WNN) noticias de la red mundial- ¿La vigilancia gubernamental de las comunicaciones telepáticas entre ciudadanos estadounidenses apunta hacia una «interferencia del Gran Hermano»?
Benedict Aaronson, ganador del premio Nobel de Ciencia —categoría que se creó expresamente para él—, celebra el segundo día del nuevo año con la implementación mundial de la Tecnología de Impulso Cerebral. Será el primer ser humano en demostrar esta revolucionaria tecnología en tiempo real.
Para los profanos como nosotros, que disfrutamos de cada nueva tecnología sin apreciar el proceso que hay detrás, la Tecnología de Impulso Cerebral, o simplemente «Pulse», no es más que otro artilugio en una larga sucesión de inventos destinados a aliviar la carga de nuestras responsabilidades cotidianas.
La tecnología Pulse lleva casi dos décadas en desarrollo.
El equipo científico de Aaronson, junto con un grupo de voluntarios comprometidos, ha supervisado pacientemente los ensayos clínicos para perfeccionar el controvertido «nuevo móvil» y el «internet» telepático del siglo veintiuno.
La humanidad dejará de depender de señales externas: solo necesitaremos nuestros propios cerebros.
El sistema de administración nanotecnológica es único y puede integrarse en nuestra composición genética para que, con solo presionar la huella dactilar, cualquier sistema o dispositivo de nuestra propiedad utilice nuestras «ondas» cerebrales para ejecutar nuestros deseos y transmitir exactamente la información que queramos con un simple toque y un pensamiento.
La vida cotidiana se simplificará. Desde hacer la compra hasta pagar impuestos, bastará con «subir» los datos directamente desde nuestro cerebro.
La seguridad dejará de ser un problema. Somos los únicos que poseemos el patrón irrepetible de nuestra huella dactilar.
En respuesta a las protestas masivas contra la recopilación gubernamental de información que preferiríamos mantener en privado, Aaronson asegura al público que, sin una huella dactilar, nadie puede acceder a información alguna a menos que la persona decida «pulsarla» deliberadamente al destinatario.
Por último, a quienes temen que la seguridad nacional se encuentre en un estado de vulnerabilidad durante la transición de la tecnología antigua a la nueva: Estados Unidos confía plenamente en que el cambio se realizará sin contratiempos.
Su libertad, independencia y privacidad están garantizadas.
Querer es poder.
Al fin y al cabo, el trabajo duro y el ingenio son la esencia de Estados Unidos….