Debajo de las Nubes (Debajo de las Nubes 1) Capítulo 16 Dolor #5
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Capítulo 16 Dolor #5

No podía creerlo, no podía ni imaginarse en el lio que estaba, el solo quería proteger y ayudar a su humano, si lo hizo, varias veces, pero no se refería a esto, él nunca quiso estar en esos momentos en los que su vida estuvo en peligro.

Aun podía recordar todos los dolorosos momentos por los que paso, su cuerpo le dolía con el simple recuerdo de cada uno de esos golpes, caídas y rasguños, solo quería ser un simple ángel, uno el cual aprendería cosas nuevas del mundo humano, pasaría tiempo con su misión y se encontraría en paz.

No esto.

- Supongo, que ahora sabes lo que realmente eres.

- Ellos me van a querer muerto…

- No si te protegemos.

Una mano se puso enfrente de él, era la de Helzion le estaba ofreciendo ayuda, por segunda vez, el ángel hizo una mueca de disgusto.

-Seguro pensaras que todo esto es injusto, que solo querías una simple misión de ángel de la guarda, pero el Destino tiene cosas preparadas para ti.

El destino, aquella cosa que tanto adoraba en su juventud, pero ahora no sabía que sentir sobre ella, si el Señor lo puso en este camino tan horrible, entonces, ¿Qué hizo mal? ¿Qué hizo para merecer esto?

“Eres la luz que nosotros hemos buscado por tanto tiempo, nuestro hermano…”

¿Mi mera existencia merece esto?

- ¿Por qué me dijo Lucifer? - Los líderes se miraron, confusos al igual que él, pero muy dentro, tenían una idea del porqué.

- El destino te escogió Zerachiel, tal vez no tengamos la respuesta a esa duda, pero estamos seguros de que podremos ayudarte a encontrarla, juntos - Helzion estiro un poco más su mano hacia el ángel.

- Estás perdido, pero algo dentro de ti, muy al fondo, sabe perfectamente que hacer ahora mismo - Naya hablo, apoyando con sus palabras el comentario de su amigo.

- Zera, ellos vendrán por nosotros, ellos estuvieron buscando algo por mucho tiempo - la mirada se posiciono ahora en su amigo - no sé qué es lo que buscaron…pero lo encontraron en nosotros.

Su corazón volcó nuevamente recordando esa oscuridad en el rostro de Azrael, esa postura intimidante y la forma en la que menciono ese nombre, uno que no le pertenece pero que aun así lo siente tan familiar y estrecho a él.

-Zera, sé que tienes miedo, yo también lo tengo, pero por favor, tenemos que hacerlo, por ellos.

Zera miro a ambos humanos que se encontraban aun encerrados en su propio mundo, si esos arcángeles encontraron lo que tanto buscaban en ellos, entonces no solamente los iban a perseguir a ellos, sino también a sus humanos, pobres inocentes, metidos en algo que ni siquiera ellos provocaron.

Ethan perdió a su madre, no tenía a nadie más que a él. Olivia estaba lejos de casa en un lugar desconocido, lo único que tenía era a Kezef.

Se tenían los unos a los otros, sus seres queridos estaban en peligro y no iba a permitir que tan siquiera les hagan un rasguño.

Eso es lo que un verdadero ángel de la guarda hace.

Tomo la mano de Helzion fuertemente, decidido.

El de tez morena sonrió y lo ayudo a levantarse, ambos mirándose, volviendo esos ojos a chocarse nuevamente, de la misma forma que lo hicieron hace tiempo, en ese cuarto donde encontró a Helzion en una camilla.

La otra mano de Zerachiel se metió en uno de sus bolsillos sacando lentamente una pequeña nota arrugada y mojada, mostrándosela al líder de todo. Este supo de lo que era, viendo como la tinta de esa nota estaba borrosa, pero seguía distinguible para saber lo que decía aún.

Ese evento no ocurrirá porque te están esperando a TI ,

Zerachiel

-Esta nota, me hizo querer ser aún más un ángel de la guarda -

Miro la nota, recordando esos momentos en la academia, como era tan ingenuo e incrédulo a su alrededor, ya no veía ese lugar como algo maravilloso e increíble, ya no lo sentía como un hogar, pero aun así deseo dentro suyo volver a esos tiempos.

-Pero ahora…, ahora me hará querer ser un ángel caído-

Naya y Helzion sonrieron orgullosos.

-Bienvenido sean entonces.

El mundo de los ángeles, algo tan puro y místico, algo tan escondido que solo lo encontraras en textos de cuentos y narrativas fantasiosas, sin ni siquiera cruzarte por la mente que un mundo como ese fuese tan siquiera capaz de ser real.

Pues así pensaba también Zerachiel del mundo humano, incrédulo por una parte a saber si realmente había seres debajo de ellos, pero curioso en saber si era verdad, dio su tiempo y parte de su vida longeva en entrenarse para ser un ángel de la guarda.

Pero ahora estaba en una situación completamente distinta a como se lo imaginaba, tuvo malas impresiones, expectativas que tuvo hacia los humanos fueron horriblemente rotas, el mundo humano no fue ni será perfecto como tanto lo decían en la academia.

Pero, aun así, su humano, hizo que valga la pena en verle el lado bueno, él es su luz, es aquello que lo hace seguir pensando “el mundo humano no es tan horrible”.

Y luchara por él, por Kezef, por Olivia y por todos aquellos inocentes que fueron arrastrados a este peligro, sin ningún consentimiento.

“¿Que hay debajo de las nubes?”

Es lo que una vez se preguntó, ahora, con una amargura, pero con orgullo puede responderse finalmente esa pregunta.

“La verdad”

Continuará…