Capítulo 3 Algo entre las nubes #3
Zera agarro la carpeta y empezó a indagar por las hojas, hojeándolas con rapidez como si todo lo que hubiera ahí ya fuera algo que supiera o fácil de memorizar, solo basto segundos para que una gran sonrisa se hiciera presente en su rostro caramelizado una sonrisa de orgullo era lo que tenía, Kezef ya se daba una idea de la información que había.
-Y nuevamente las ideas alocadas de los ángeles conspiradores son falsas.
Recogió las libretas y volvió a meterlas en su mochila para dejarlo en el piso y poner la carpeta en el lugar, poniendo las hojas que tenían la información principal encima de todas
- El primer despegue que logro despegar del suelo fue con fines comerciales, después de que vieran que funciono, los humanos empezarían a utilizarlo para llevar pasajeros y trasladarse de manera más rápidas a otros países, ¡¡y la cosa se llama avión!! ¡Tiene que ver con ave lo sabía!
- Al parecer volviste a acertar correctamente en tus hipótesis Zera.
Palmer agarro una hoja que tenía la imagen de los primeros aviones que habían creado los humanos.
- ¿y por qué este avión se ve muy diferente al que vimos?
- Porque los humanos tienen esa magia de mejorar las cosas que ya hicieron, evolucionan de una manera muy rápida.
Respondió Kezef robándole las palabras de Zera quien iba a responder exactamente lo mismo.
- Fascinante – El doctor solo se quedó mirando la imagen con más sorpresa y detalle.
- Sería mejor aclarar todo en los periódicos de la ciudad, no queremos que los ángeles se asusten porque nos van a invadir y anden por ahí con un miedo injustificado.
Sentenció Zera quien tomo un papel de ese informe y empezó a recortarlo con unas tijeras metálicas para poner esa hoja en el pizarrón y conectarlo junto al dibujo que él había hecho del avión con su marcador rojo.
- Realmente debemos hacer algo para que la imagen de los humanos no se vea afectada.
- Me gustaría ayudarte en eso, pero no podemos hacer mucho, la mayoría de los ángeles prefieren hacerle caso a las experiencias que han vivido los ángeles de la guarda que han vuelto de sus misiones y sus opiniones no son realmente buenas.
Eso era verdad y realmente Zera no podía evitar de sentir cada vez la necesidad de ser elegido para una misión, pero siempre eligen a ángeles con experiencia, la ironía, como iba a ser elegido si no tenía experiencia, pero necesitaba una misión para tenerla, no tiene sentido.
-Confié en nuestra palabra maestro, cuando Zera y yo seamos elegidos para ser ángeles de la guarda demostraremos a todo el cielo entero que los humanos no son solamente imanes que atraen a las sombras.
Las sombras, un término que tomaron los tres tras entrevistar a varios ángeles que tuvieron que retirarse de sus misiones tras tener un encuentro violento que los dejo gravemente heridos e incapaces de seguir con su misión, particularmente, todos daban la misma descripción, un ser totalmente oscuro, tanto que con solo verlo sentías un vacío en ti, sin forma y que podía moverse entre la oscuridad y camuflarse fácilmente en esta.
-Y no dudo que me vayan a fallar, pero en serio, tengan cuidado, no quiero verlos a ambos en una cama llenos de vendajes.
Los dos amigos rieron ante eso, pero el que dijo aquel comentario empezó a buscar por sus bolsillos de la bata farfullando a lo bajo por siempre olvidar donde dejaba las cosas importantes, no es muy recomendable tener una bata con muchos bolsillos si eres alguien distraído y olvidadizo.
- En realidad, digo esto en serio, originalmente quería esta mañana ir a un paseo de vuelo para hablar sobre un asunto…interesante
Zera y Kezef pararon de reír para ver a su maestro entre confundidos e intrigados, ambos viendo con cuidado los movimientos de la mano de Palmer viendo como este sacaba un sobre de color negro en bordes dorados, las expresiones de ambos fueron diferentes.
- Eso es…- Zera apuntó con su mano casi temblando de la emoción.
- Si, un sobre directo desde las oficinas de los arcángeles les envíe una carta hace un par de semanas contando lo brillantes que ambos eran juntos y las cosas que podrían lograr siendo guardianes, al parecer por fin me escucharon ¡felicidades!
Palmer le dio la carta a Zera quien este la tomo mirando con detalle el sello que mantenía cerrado el sobre, sus ojos eran más brillantes que el mismo sol, no lo podía creer, por fin, después de tanta espera, después de haber pasado por tantos obstáculos y dudas, su gran sueño estaba ahí, enfrente de sus manos y lo mejor de todo es que también su mejor amigo estaría con él.
-Maestro en serio le agradecemos haber hecho esto por nosotros, creo que, si no hubiera mandado esa carta, este sobre nos hubiera llegado dentro de mucho tiempo.
Kezef no se centró tanto en la carta y fue directo a abrazar a Palmer, el más joven tuvo que encorvarse un poco para poder abrazarlo bien pues Kezef era más alto que Palmer y su complexión atlética hacía que el abrazo fuera más fuerte de lo que se esperaba el señor, quien rio agradecido por el gesto cariñoso.
- No hay de que niño, aunque lamentablemente la misión no se puede hacer en dúos, pero al menos ambos serán ejecutados el mismo día, anda ve a leer tus misiones.
Kezef asintió y se puso a un lado de Zera, quien este al ver que ya ambos estaban listos abrió el sobre y saco con cuidado la carta doblada perfectamente a la mitad, esta tenía una letra en cursiva perfecta y elegante el contenido no era mucho, pero era todo para los jóvenes.
“Para los guardianes Kezef y Zera
Realmente estamos agradecidos por las investigaciones y descubrimientos que ustedes junto a su equipo de la fundación lograron descubrir, gracias a ustedes tenemos las bellas arquitecturas que disponemos e incluso esta extravagante tecnología que apenas nos estamos acostumbrando a ella, por esta razón, yo, el Arcángel Gabriel y mis compañeros hemos decidió darles una de las misiones más importantes que hemos estado guardando para el momento indicado, les agradeceríamos presentarse puntualmente en el salón de ejecución dentro de dos días, dispondrán del tiempo necesario para preparar las cosas que llevaran hacia el mundo humano, favor de llevar solamente lo esencial
No podemos esperar en verlos en su gran esplendor
Que el señor este con ustedes”
-Lo logramos Kezef…por fin los arcángeles nos tomaron en cuenta y en dos días estaremos tocando el maravilloso mundo de los humanos.
Miró su gran pizarrón esbozando aquella sonrisa que solo aparecía cuando una gran descarga de energía positiva tenía en él.
-Por fin veré si todas mis hipótesis son reales, incluso podremos traer más cosas para los ángeles, cosas que nos ayudaran a evolucionar como ellos.
Kezef se quedó mirando la carta como si estuviera leyendo de vuelta cierta parte de la escritura de la carta para luego mirar a Zera, no tenía la misma energía y emoción que su amigo ya que el demostraba su alegría de una manera más tranquila y silenciosa.
- No poder decidir, que poder llevar en mi mochila, Dios, que puede ser esencial para llevar.
-Yo qué sé, lo importante es que veremos todo lo que hemos soñado Kezef, ¿recuerdas las pinturas que había en los pasillos de la academia, las pinturas en el techo?
- Si...
- Por fin esas pinturas tendrán vida, tendrán sentido, ¿no es eso mágico?
- Seguramente lo es Zera, será mejor que vuelvan a casa y mediten bien lo que llevaran, podrán ser dos días, pero créanme que necesitan todo ese tiempo para alistar su mochila y casa para cuando se vayan, no se preocupen por la fundación, estamos seguros de que podremos mantenernos sin ustedes.
- Eso me indigna mucho- dijo en tono burlón Kezef solo para darle un último abrazo a Palmer antes de salir de la oficina-gracias por esta oportunidad maestro.
Kezef se despidió con la mano y desapareció entre los pasillos, quedaron en la oficina solamente Zera y Palmerlight, el más joven empezó a guardar todas las hojas que tenía en su escritorio y tirar las hojas recortadas, que ya no servían en la basura y dejando otras que aún se podían reutilizar en una cajita de reciclaje.
- ¿Cómo te sientes que el propio arcángel Gabriel te escribió una carta?
-Como tener todas las estrellas del universo en el estómago, maestro, daré lo mejor de mi e incluso mucho más de lo que cualquier ángel de la guarda haya dado, tan así que todos los arcángeles decidirán volverme como uno de ellos, lo veo venir.
- Ser el mejor no te da la entrada gratis a ser un arcángel, me gustan tus metas Zera, pero un arcángel no significa ser el mejor en algo.
- Entonces?
- Un arcángel ayuda, protege y resuelve problemas de los arcángeles que tenemos ahora, cada uno cometió estas tres cosas a su manera, haciendo que cada uno cumpliera una parte importante, Zera, si tú quieres ser uno, debes demostrarles tu brillo, tu aura, tu color, ser el mejor no es nada de lo que buscan, solo se tú mismo y haz que el mundo de la tierra brille como tus ojos amarillos.
Haz que el mundo de la tierra brille como tus ojos amarillos
Zera se quedó con su palabra en la boca y no pudo responderle al respecto ya que Palmerlight ya se había levantado del asiento y salió de la oficina despidiéndose igualmente con la mano.
La oficina quedo en silencio, Zera miro la carta que aun yacía en el escritorio para luego abrir un cajón que tenía el escritorio, este cajón no tenía nada en su interior más que una nota pegada con cinta adhesiva justamente en el medio.
-Por fin logre lo que querías, ¿dónde estás? Helzion…
Salió de aquel lugar sin antes acomodar todo como estaba antes de que se adentrara hace unos minutos, salió del edificio mientras se despedía de algún que otro compañero suyo que merodeaba por ese edificio, bajo por un elevador el cual lo ayudo a llegar más rápido al primer piso del lugar, yendo directamente hacia la puerta principal, a su salida.