Debajo de las Nubes (Debajo de las Nubes 1) Capítulo 3 Algo entre las nubes
12%

Capítulo 3 Algo entre las nubes

La gran ciudad, hogar de todos los ángeles, lugar con más vida y ruido, el lugar estaba concurrido de ángeles caminando sobre las nubes o volando de un lugar a otro, unos venían en grupo platicando entre risas y alegrías con sus amigos, otros venían solos metidos en sus propias cosas que tenían que hacer hoy.

El clima era pasable, había sol, pero aun así no se sentía el calor tan insoportable ya que la brisa que había en ese momento ayudaba a refrescarse un poco más.

Entre esa ciudad se encontraba la sección de las casas, casas que eran divididas por nubes siendo que cada una tenía su propia nube, su propia hectárea por así decirlo, entre todas esas casas había una en particular la cual era fácil de identificar pues esta tenía un gran y hermoso jardín en su patio.

En esa casa, se encontraba dormido un ángel de cabello a rizos color caramelo, con una tez acaramelada claro y sus únicos y preciados ojos amarillos.

Estaba enredado entre sus sabanas haciéndose ver como estas solo subían y bajaban al son de la respiración tranquila.

Zerachiel ya no era un pequeño ángel joven inexperto, no, ahora tenía una complexión de un ángel de aproximadamente 22 años humanos, recién graduado de haber sido guardián teniendo su diploma colgado en la pared de su cuarto en forma de orgullo.

El lugar se encontraba en calma y tranquilidad, si no fuera porque de repente un sonido fuerte empezó a escucharse por todo el cuarto, provocando que Zera se despertara de un salto, empezando a buscar el causante de ese ruido insoportable logrando presenciar como el walkie-talkie que dejo en su mesita de noche era el que provocaba ese ruido, rápidamente lo tomo apretando el botón de al lado.

- Aquí Zera presente, ¿qué sucede? -hablo seguidamente de un bostezo, aún seguía un poco dormido para hablar claramente y con energías.

- Zera, ¿¡que te dije de dormir tarde!?

Una voz masculina empezó a regañarlo siendo esta la de su mejor amigo desde los inicios de la academia, Kezef.

-Investigación de los astros con la maestra Palight, ¿pasa algo malo?

Empezó a levantarse estirándose un poco aun teniendo el walkie-talkie en sus manos comenzando a arreglarse el cabello enfrente del espejo que tenía en el baño de su cuarto.

- El señor Palmerlight dijo que vengas  rápido, se está presenciando movimiento en la sección aérea, es extraño, nunca había pasado algo así.

- Espera, ¿movimiento? en la sección? ¿A qué movimiento nos estamos refiriendo?

- Movimiento humano.

Zera se quedó mirando en el espejo atónito, su mano por la sorpresa soltó el walkie-talkie cayendo al suelo y cortando la llamada que tenía con Kezef, rápidamente salió de su baño acercándose a su armario y sacando su uniforme correspondiente y empezar a cambiarse con rapidez y de manera muy torpe, tirando el pijama que tenía a cualquier lado que pudiera e incluso saltando para que el pantalón le entrara más rápido haciéndose ver un poco tonto al hacer eso.

Se miró rápidamente en el espejo confirmando que se veía presentable, su cabello parecía aun despeinado, pero era pasable así que salió de su cuarto y bajo las escaleras para llegar a la puerta principal, en esta había un mueble donde se encontraba una pequeña mochila.

Se arregló cualquier imperfecto en su ropaje y lo más rápido que pudo tomo la mochila, abrió la puerta de su casa cerrándola detrás de él apenas salió siguió corriendo aun apurado, no quería perderse ningún detalle de lo que estaba sucediendo en ese lugar.

Aunque abruptamente paro en seco apenas llego a la orilla de la nube haciendo que perdiera el equilibrio y casi cayera al gran vacío del cielo, su respiración seguía agitada y la emoción lo inundaba, pero nada de eso haría que olvidara el detalle de su discapacidad.

Se asomó un poco por la orilla, mirando que pasaría si se lanzara como si nada, viendo como debajo de todas esas nubes con casas un gran color plano azul los esperaba, un ángel común no se asustaría por eso, pero para alguien como Zera si lo hacía siempre teniendo esa pesadilla de estar volando y de repente la brisa que lo ayudaba a volar abruptamente se fuera y cayera hacia la nada esperando su muerte.

El hecho de depender de algo tan insignificante lo hacía ver débil.

Aunque el sentir como sus mechones se movían de un lado a otro lo saco de sus pensamientos, sintiendo la gran brisa, supo que era el mejor momento.

Respiro hondo y estiro sus alas, dando unos pasos para atrás para agarrar impulso, cerró los ojos y empezó a correr para aventarse a la nada misma, sintió un gran vacío en su estómago sintiendo su cuerpo por unos segundos caer para luego empezar a mover sus alas sintiéndose todo más liviano y calmado.

Ahí abrió sus ojos mirando como su pesadilla no se había cumplido hoy, rio aliviado y nervioso empezando a mover sus alas con mayor confianza y volar de un lado a otro toda la libertad del mundo, esto era algo que, aunque no parezca verdad, volar es algo que hace muy pocas veces seguidas así que cada vez que pasaba algo así lo apreciaba como nunca, tocando las nubes que se encontraba por ahí, incluso apreciando la gran y fuerte brisa que lo ayudaba a que esto de volar fuera posible.

Solo fue cuestión de minutos para empezar a ver los demás ángeles volar de un lado a otro adentrándose al área concurrida de los ángeles, algunos ángeles saludaban a Zera de pasada, este devolviéndoles el saludo, aunque todo esto fuera una ciudad se sentía más como un pequeño pueblo pues todos se conocían y se saludaban con alegría, eran como una gran familia.

Se acercó al techo del edificio más alto de la ciudad siendo ahí el lugar de vigilancia de los movimientos aéreos, mientras se acercaba comenzaba a visualizar varios ángeles en grupo, algunos miraban un gran panel mientras escribían cosas en libretas y otros miraban el cielo como si esperaban algo.

Llego a ese lugar y con facilidad logro identificar a Kezef pues este era de los más altos y su complexión había mejorado aún más, volviéndose más musculoso y atlético que como era antes provocando que Zera pareciera un palito al lado de él.

- ¡Zera! ¿estás bien? ¡Dios! me había preocupado, de que no pudieras llegar por falta de brisa.

Kezef se acercó a él abrazándolo como saludo, este acto fue correspondido e igualmente Zera lo abrazo

- Está bien, por la emoción olvide en decirte que vendría por mi cuenta- rio avergonzado por ese detalle que se olvidó.

- Pues que bien que hayas logrado venir por tu cuenta Zerachiel, de otra forma no hubiera llegado a tiempo.

Llegó a la conversación el señor Palmerlight, este aparentaba ser alguien de la tercera edad teniendo un cabello grisáceo y más pequeño que ambos ángeles que estaban ahí este acomodo sus grandes lentes de circulo mientras saludaba con un apretón de manos a Zera, Palmerlight era hermano mellizo de la maestra astrologa Palight, ambos siendo los únicos maestros de la academia con los que siguieron teniendo contacto, Zera les tiene mucho cariño ya que son como tutores para ellos ya que los ayudaron a conseguir una casa en la ciudad e incluso a veces lo visitaban cada vez que había brisas bajas y Zera no podía salir de casa a causa de ellos haciéndole compañía, gesto que siempre apreciará y estará agradecido.

- Y…que tipo de movimiento humano estamos presenciando?

- Es difícil de explicar, seguimos investigando exactamente lo que pasa, pero hace cinco minutos que hemos sentido vibras por el cielo, estamos descifrando el tamaño del objeto que provoca todo eso.

A pesar de que Kezef y Zera se hubieran graduado de ángeles guardianes también se había adentrado a la investigación de entidades, fundación que tiene poco de haberse formado, desde que la humanidad empezó a evolucionar y mejorar sus tecnologías se tuvo que hacer necesario la creación de este grupo para mantener información de las cosas que hacían y así tenerlos a raya y prevenir a que hicieran cosas peligrosas tanto para los humanos como para los ángeles, Zera se apuntó a ese grupo ya que siempre quiso saber lo que los humanos creaban y como lograban hacer cosas tan creativas, mientras que Kezef se unió por la seguridad de los ángeles de esta ciudad.

- Varias ciudades han reportado movimientos también desde hace unos años, apenas mandamos una carta para saber si ellos han conseguido alguna información de esto.

- Señor Light estamos descifrando el volumen aproximado de la cosa.

Un joven ángel hablo esta conformaba el grupo que estaba en el panel escribiendo cosas en libretas, los tres se acercaron para ver ese gran panel viendo atónitos y sorprendidos el tamaño del causante de todo esto.

- Tiene una longitud aproximada a los 70,66 metros de longitud y 19,3 metros de altura, es un objeto demasiado grande, más grande de lo que hemos visto antes.

- ¿Pero cómo rayos logran hacer que alto tan grande y seguramente pesado este en el cielo?

Habló Kezef mirando el panel intentando buscar alguna respuesta clara.

De repente, un sonido fuerte se hizo presente, un sonido como a motores se empezaba a acercar y entre las nubes que había se empezó a asomar un gran objeto metálico llegando incluso a cubrir el bello sol que les daba luz.

El pánico empezó a inundar la ciudad todos los ángeles que estaban volando en la ciudad dejaron de hacerlo y todos con miedo y terror empezaron a adentrarse al primer edificio que tuvieran cerca dejando en cuestión de segundos una ciudad vacía pero llena de terror, confusión y miedo.

Zera no perdió el tiempo y de su mochila saco una libreta y pluma y empezó a dibujar un bosquejo rápido y sencillo de la cosa que ahora mismo se encontraba encima de ellos.

El evento no duro tanto ya que el objeto, así como llego desapareció viendo como ese objeto gigantesco empezaba a verse más y más pequeño conforme se iba alejando, el grupo de investigación se quedó en silencio mirando cómo se iba esa cosa creada por los humanos.