ELLA / más aclaraciones
Hada
No se lo puede creer. Se ha bebido la botella de vino prácticamente ella solita y ahora está borracha y contenta y caliente y no se puede creer que este idiota se meta en la cama sin intentar nada.
No solo se mete en la cama, sino que tiene los huevos de decirle: «Venga, ven».
Y darle un beso en la f-r-e-n-t-e. Luego la abraza, y ella vuelve a pensar que aquí habrá tema, seguro.
Pues no, el tío s-e q-u-e-d-a d-o-r-m-i-d-o.
Las ocho horas de sueño que recomiendan los médicos y una más.
N-u-e-v-e horas que ella está despierta, dormida, y despierta y dormida, pensando que o todo es un sueño, o todo es una pesadilla.
Lo tiene a él, en la cama; lo tiene a él, en la cama, roncando.
Y ella está en el sofá intentando encontrar cobertura para escuchar algo que la ayude a tragarse esta noche.
Los condones bien guardados en la mochila porque resulta que ha ido a enamorarse de un hada del bosque, con insolación, que se tira pedos. Iros a cagar.