Curso Grado 12 Capítulo 15 #9
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Capítulo 15 #9

Ella se acercó a su cuerpo y posó las manos sobre sus hombros.

La piel de John estaba caliente, y al contacto, sintió un cosquilleo que recorrió sus brazos hasta el pecho.

Muy despacio, fue recorriendo sus pectorales bien definidos, sintiendo la suavidad de su textura bajo sus dedos.

Decidió ondear con sus dedos una vez que llegó hasta su cintura, y volvió a acariciar su tersa piel.

Lo miraba fijamente a los ojos, pues no quería que disimulase el dolor.

Pero no notaba ningún síntoma de él en su rostro.

El tiempo parecía no avanzar rápido. Hacía tiempo que no sabía si él tenía o no dolor en su cuerpo.

Pues solo podía sentir su corazón acelerar cerca del suyo, incluso podía notar su respiración.

Sus labios carnosos, tan cerca. Sin duda era una situación extraña, y si alguien los hubiese visto desde fuera, no creo que hubiese podido explicarse con coherencia.

John la miraba fijamente. No despegaba su mirada de sus labios. ¿Acaso se estaba acercando? ¿O eran solo imaginaciones suyas? En realidad, estaban casi abrazados. Solo le miraba fijamente, como paralizada por un influjo que no podía controlar.

Entonces, la camisa que había arrojado al escritorio tumbó la pila de libros que tenía encima.

Entre ellos, Ai pudo ver su libro favorito, Dark Temptation, y le recordó que, al igual que en él, podía estar a punto de sucumbir a la tentación.

Como un latigazo, la realidad volvió a ella.

Enseguida dejó de acariciarle el pecho y se alejó unos pasos bruscamente, como si el contacto quemara. Ya no se atrevía a mirarle a los ojos.

John no dijo nada. Con un movimiento rápido, cogió su camiseta del escritorio y la deslizó sobre su torso. Sin apenas despedirse, saltó por la ventana y desapareció en la oscuridad de la noche, dejándola sola en su habitación, con el corazón latiendo desbocado.

La luz de la luna se filtraba entre las cortinas, dibujando sombras danzantes en el techo. Ai yacía en la cama, el camisón arrugado y el corazón aún acelerado por lo que había ocurrido apenas minutos antes frente a la ventana.

¿Cómo había podido generar una situación asi? Se giró hacia un lado, incapaz de conciliar el sueño, cuando una silueta se recortó en la oscuridad.

John estaba por encima de ella.

—¡Shhh! —susurró, tapándole la boca con una mano—. No grites.

Ai abrió los ojos desorbitados. Él había entrado por la ventana, y ahora la rodeaba con sus brazos, apoyándose sobre la almohada.

—¿Qué haces aquí? —titubeó ella, con la voz quebrada.

—Sabes a qué he venido —respondió él, con una sonrisa pícara—. No podía dejar de pensar en ti. Eres la chica misteriosa... y como dijiste no me voy a rendir.

—No te acerques más —intentó decir, pero sus labios ya estaban sobre los suyos.

El beso fue devorador. Lenguas enredadas, saliva mezclándose, un juego húmedo y caliente que la hizo olvidar todo. Mientras, su mano recorrió su camisón hasta encontrar el borde de sus bragas. Con un gesto sutil, comenzó a frotar su intimidad a través de la tela, arrancándole un jadeo.

—No… no lo hagas —suplicó Ai—. Esto no está bien.

—¿Acaso no te gusta? —susurró él, introduciendo dos dedos con facilidad—. ¿Quieres que pare?

El calor en su vientre era más fuerte que cualquier razón. Ai se dejó llevar, sintiendo cómo sus dedos la llevaban al límite. Luego, él se colocó sobre su cuerpo, mostrando la prominencia en sus pantalones.

Antes de que pudiera reaccionar, John bajó la cabeza y lamió sus pechos, provocando un estremecimiento que jamás había sentido.

—Ahora voy a… —murmuró.

La impresión la sacudió como un latigazo, y Ai despertó de golpe.

El sudor le corría por la frente, y su corazón latía tan fuerte que podía oírlo. Se incorporó rápidamente, mirando la ventana. Cerrada, con la luna brillando al otro lado del cristal.

—Solo un sueño… —susurró, dejándose caer sobre la almohada.

Aunque la humedad entre sus piernas era inconfundible. ¿Acababa de tener un orgasmo? Y todo por lo que había provocado frente a esa ventana minutos antes… ¿o deseado?

[1] Persona de alto coeficiente intelectual, pero de escasas habilidades para socializarse.

[2] Temática sexual que insinúa dejando el resto a la imaginación, pero sin llegar nunca a la perversión.

[3] Signos utilizados en la escritura japonesa.

[4] “Perversión” Género de comics y películas de contenido pornográfico.

[5] Secundaria superior de Bachillerato.

[6] Escuela primaria

[7] Amago que se hace con intención de engañar a un jugador.

[8] Protegidos del mono.

[9] Disparo con efecto que hace caer el balón a la mitad de su trayectoria.

[10] Parent-Teacher Association: Asociación de padres y profesores para mejorar la escuela.

[11] Protegidos del dragón.

[12] Halcón.

[13] León.

[14] Tigre.

[15] Águila.

[16] Protegidos del Águila.

[17] Dramas japoneses equivalentes a las telenovelas.

[18] Negro.

[19] Blanco.

[20] Serpiente.

[21] Técnica futbolística de efectuar una ruleta completa con el balón.

[22] Amago de izquierda a derecha por encima del balón sin tocarlo propiciando el engaño.

[23] Baile electrónico.

[24] Demonio

[25] Banda Yakuza dominadora del norte de Yokohama.

[26] Mafia japonesa. Organización crimen organizado

[27] Araña

[28] Criatura de origen japonesa que recuerdan a los demonios y ogros occidentales.