Capítulo 40
El techo de la capilla cae sin ningún tipo de advertencia.
Cae entero sobre todos los animales que buscaban resguardo.
Aplastados por la madera y las láminas galvanizadas.
El piso debajo de ellos se resquebraja y lo absorbe la tierra.
El piso, el techo, las paredes, los animales.
Todos devorados por la tierra de El Álamo.
Nadie podría sospechar lo que segundos antes ocupaba ese espacio.
Baja, baja, baja hasta las entrañas de la montaña.