CUENTOS CASI VERÍDICOS PALABRAS EN LA OSCURIDAD
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CUENTOS CASI VERÍDICOS

CUENTOS CASI VERÍDICOS

Por Viviana Musi

© inepub.com

PALABRAS EN LA OSCURIDAD

Ángeles estaba en su cuarto eligiendo cuidadosamente la ropa que esa noche de viernes se pondría para salir.

No terminada de decidir si un pantalón y blusa blanca bordada.. o un vestido estampado.

Malena y Vero, sus dos mejores amigas, le habían insistido para salir esa noche.

—“Vamos Angie, dale…nunca nos acompañás…! Abrieron un pub buenísimo en la avenida”!

—“Es que yo….”- susurraba la joven. -”No sé si tengo muchas ganas…Ustedes saben…el ruido…!”

—“ No se habla más! Venís con nosotras! Te pasamos a buscar a las 11:00..!

— “Okey…— respondió Ángeles sin demasiado entusiasmo.

—“Ponete linda que nos vamos a divertir…!!!” – Gritó Malena por el teléfono para animarla…

Así fue como, un poco a regañadientes y ante la insistencia de las chicas, la joven aceptó salir esa noche.

Ángeles era una chica sensible, dulce y apocada. Su tez blanca contrastaba con su cabello rojizo y ondeado. Sus manos suaves y delicadas y su figura frágil la hacían parecer más joven de lo que ya era.

Tenía una hermosa voz y le gustaba cantar.

Ángeles salía poco, y generalmente acompañada de Cloe, su perra lazarillo. Una golden retriever muy inteligente, su gran compañera desde hacía varios años.

A los tres años, la joven contrajo una rara enfermedad que le hizo ir perdie paulatinamente la visión. Y a pesar de los muchos esfuerzos que hicieron sus padres, recorriendo un sin fin de médicos especialistas e iniciando nuevos tratamientos, a los ocho años Ángeles quedó totalmente ciega.

—“Mmmm…Éste o ésto?... - pensaba indecisa.

Finalmente se decidió por un vestido azul romántico con florcitas rosadas y blancas y unos zapatos de tacón, no muy altos.

Adoraba las flores, su perfume le recordaban sus años de infancia… Recordaba también nítidamente las mariposas y por sobre todo, amaba los perros.

Desde muy niña había tenido mascotas en su casa. Primero cachorros para jugar…pero ya desde más grande, sus padres buscaron a Cloe como lazarillo entrenado, para protección y compañía.

Había decidido guardar en su memoria solo las cosas bellas y agradables. Eso la ayudaba a vivir con alegría.

Se cepilló el cabello, se puso rímel y un brillo labial tenue.

A pesar de su condición la joven se desenvolvía muy bien, sobre todo en su casa y en su trabajo.

Había sido muy buena estudiante y actualmente era profesora para niños no videntes en una escuela pública. Adoraba los niños y se esforzaba cada día por enseñarles más y mejor.

A las 11:15 la pasaron a buscar sus amigas en el coche de Vero.

—“Esta vez podes quedarte a dormir, Cloe.”— susurró acariciando la cabeza de su fiel compañera – “Hoy no podes venir conmigo…Portate bien”

—“Chau mamá…no vuelvo tarde!”

—“Chau hija…! Cuidate y diviértanse..!”

Ángeles tomó su bastón blanco, su cartera y salió al encuentro de sus amigas.

El pub era un lugar muy ruidoso y estaba lleno de gente. Sonaba una música exageradamente alta.

Tenían reserva así que se sentaron en una mesa lateral y pidieron unos tragos frutales con alcohol. Charlaron animadamente, se rieron mientras tarareaban la música que sonaba.

Se encontraron con dos amigas más de Malena. La estaban pasando muy bien. Eran todas jóvenes preciosas y simpáticas,

Algunos muchchachos en la barra las miraban con ganas de acercarse a la mesa e iniciar conversación.

—“Voy al toilette “— dijo Ángeles.

—“Te acompaño!”— exclamo Vero

—“Nooo, no es es necesario…puedo ir sola. Solo indíquenme donde es!”— Tomó su bastón y se dirigió al sanitario.

El baño estaba vacío…Ya estaba por salir del cubículo cuando escuchó un ruido. Habían cerrado fuertemente con traba la puerta de entrada.

Inmediatamente escuchó gritos…golpes…una voz de mujer entrecortada y aterrada mezclada con llanto que decía…”NOOO…NOO… DÉJEME…!!! NO ME HAGA DAÑOOO… SE LO SUPLICOOO!!!”

Todo se mezclaba con la música. Ángeles quedó helada…muy quieta dentro del baño.

—“CALLATE ZORRA, QUEDATE QUIETITA Y CALLADA PORQUE VA A SER PEOR! NO TE RESISTAS…CERRÁ LA BOCA, NO GRITES O TE MATOOO!”— gritó bruscamente entre forcejeos…una voz masculina con mucha violencia.

—“NOOO…NO APAGUES LA LUZ!!!! POR FAVOR NO ME HAGAS NAADAAA!!!”

Los golpes fuertes y forcejeos continuaban… Ángeles estaba aterrada sin saber qué hacer! Fueron minutos eternos! Se dio cuenta que le estaban tapando la boca a la muchacha por los sonidos ahogados.

Entonces Ángeles decidió hacer algo antes de que sea demasiado tarde.

Sin pensarlo, tomó su bastón y empezó a dar golpes en el cielo raso y paredes linderas a la cocina.

El atacante, quien pensaba que estaba solo con su víctima y ya le había rasgado la ropa, inmediatamente la soltó…manoteó la cartera de la muchacha, abrió la puerta y salió rápidamente del sanitario mezclándose con la gente del pub.

Ángeles salió rápidamente del cubículo.

—“ AYUDAAA POR FAVOOOR…AYUDAAA…!!!

_ “¿ ESTAS BIEN??? ESTAS BIEN???

La muchacha estaba tirada en el piso, arrodillada…semi desnuda…inmersa en un ataque de llanto… Solo decía: — QUE SE VAYA…QUE SE VAYA POR FAVOR!!!…POR QUÉ…POR QUÉ….!!!

Ángeles abrió la puerta del toilette y se puso a gritar por ayuda saliendo a tientas sin el bastón.

Enseguida acudió gente. Encendieron la luz, la muchacha tenía el rostro ensangrentado, el brazo y las rodillas lastimadas…La ropa hecha girones…

Rápidamente llamaron a la policía, cortaron la música y encendieron todas las luces del pub. Al atacante, nadie lo había visto…al menos nadie sospechaba de quién podía ser.

Vino la policía y tomaron los datos de todos…llamaron a la ambulancia. Y se llevaron a la víctima.

Esa noche Ángeles no pudo casi dormir, repasando mentalmente el horrible momento vivido: los gritos, los ruidos, los golpes y palabras que había oído en ese baño del pub.

A primera hora, y acompañada de su madre y su perra Cloe, Ángeles fue a la seccional a prestar declaración de todo lo sucedido, como única testigo.

La policía desestimó en primera instancia su testimonio por la ceguera de la testigo.

Y nadie, salvo Ángeles que estaba dentro del baño, había reparado nada de lo sucedido.

Habían pasado casi cuarenta días de aquella horrible noche y una mañana volvieron a llamarla de la comisaría.

Habían capturado a tres sospechosos y harían una rueda de reconocimiento.

La víctima no pudo reconocer a nadie ya que la habían tomado de atrás y habían apagado la luz.

Pero Ángeles pidió que les hagan preguntas a los tres detenidos…necesitaba oírles las voces con precisión.

La muchacha escuchó con mucha atención una y otra vez las respuestas de cada uno de ellos.

Finalmente dijo:

—“ ESA VOZ!!! ESA ES LA VOZ…SIN DUDAS ES EL NÚMERO DOS!!!

ESA ES LA VOZ QUE ESCUCHE EN EL BAÑO DEL PUB…! PODRÍA JURARLO….!!!!