Capítulo 3 El primer día
Valentina apenas pudo dormir aquella noche. Cada vez que cerraba los ojos recordaba las palabras de Adrián:
—Bienvenida a Grupo Montenegro.
A la mañana siguiente se levantó antes de que sonara el despertador. Eligió con cuidado un traje azul marino, recogió su cabello en una coleta elegante y salió con tiempo suficiente para no llegar tarde.
Cuando entró al imponente edificio, la recepcionista la saludó con una sonrisa.
—Buenos días, señorita Cruz. Recursos Humanos la está esperando.
Después de firmar algunos documentos, le entregaron una credencial con su fotografía.