CAPÍTULO CUARENTA Y TRES
Cedro estaba teniendo un día difícil. Nunca se destacó haciendo varias cosas a la vez, así que sentía deseos simultáneos de ver las noticias, huir de inmediato y destruir cosas para desahogar su ira y amarga decepción.
Como solo podía hacer una cosa a la vez, gastaba su energía rompiendo cristales.
Tras otro intento inútil de contactar con Jaime, arrojó su teléfono contra la pared y volvió su atención a la televisión.
Las noticias no revelaban mucho, pero afirmaron que no se habían reportado víctimas mortales y pudo ver que el avión obviamente había sido golpeado en un lado y aun así logró aterrizar casi intacto, lo que significaba que el presidente de México todavía estaba vivo.
Cedro finalmente había empezado a calmarse cuando la televisora reprodujo por primera vez un video amateur.
Observó fascinado cómo el primer misil impactaba contra el avión.
Su autocontrol se desvaneció al ver al mismo perro atacar a Antón mientras este disparaba el segundo misil.
Las noticias repitieron el ataque a cámara lenta y Cedro confirmó que definitivamente era el mismo perro de urgencias y el hotel.
Aturdido, Cedro se hundió en su silla e hizo algo único, presa de la furia, como si su supervivencia dependiera de ello. Pensó en el problema. «¿Cómo demonios había podido ese perro de urgencias interferir con Antón?» Su mente era incapaz de imaginar un escenario razonable que lo situara allí .
Independientemente de cómo sucediera eso, sabía que debía irse de la ciudad de inmediato, sobre todo si Jaime había sido asesinado o capturado.
Jaime era un vínculo directo con él y aunque había cumplido su parte del trato al poner a Antón en su lugar para hacer el disparo, la misión no había tenido éxito.
Matías solo vería fracasos y seguramente no le iba a enviar a Cedro el resto del dinero.
Tendría que desaparecer con los fondos que ya tenía a la mano.
Ese doctor había rastreado a Carmen y, de alguna manera, se enteró del lanzamiento del misil.
Incluso lo había grabado todo para que todo el mundo lo viera.
Ese doctor era la razón por la había perdido la otra mitad de su dinero y estaba huyendo del cártel.
Cedro agarró su maletín y manejó hasta su último refugio, uno del que ni siquiera Jaime sabía nada.
Con otro lugar a dónde ir, tenía tiempo de matar a ese maldito doctor antes de irse del país.
∙ ∙ ∙
Encontré a Mary en su lugar habitual, leyendo en voz alta junto a la cama de Billy. Un vistazo rápido al monitor mostró cifras sólidas y Mary parecía notablemente mejor. El estrés y el miedo que la habían agobiado durante la última semana habían desaparecido y ahora la esperanza la mantenía de pie.
—¿Cómo está? —le pregunté cuando terminó.
—¡Muy bien! Los médicos están contentos con su progreso hasta ahora. Incluso podrían empezar a despertarlo mañana, si pasa una buena noche. ¿Cómo les fue en la aventura?
—Supongo que no has visto las noticias.
—He estado leyendo.
Empecé a contarle la historia y Mary encendió la televisión para ver las últimas noticias. Se quedó boquiabierta cuando pusieron el video de Shawn del lanzamiento del misil y de Banshee derribando al tipo.
—Banshee es todo un héroe, pero probablemente hiciste encabronar a unos tipos muy malos. Espero que tu amigo te proteja.
—Lo voy a saber pronto. Tengo que ir a una entrevista formal en unos minutos.
Nos sentamos juntos en silencio, observando la expansión rítmica del pecho de Billy y los monitores que documentaban la salud de su nuevo corazón. Nuestra semana de altibajos por fin empezaba a mejorar. Banshee y yo salimos para la entrevista llenos de esperanza.
∙ ∙ ∙
Matías apagó la televisión cuando parecía evidente que no había nueva información disponible.
Si bien el ataque había logrado dañar al avión y provocar un aterrizaje forzado, el presidente de México se encontraba bien, según las noticias.
Frustrado, siempre supo que el plan podría fracasar.
El resultado ideal hubiera sido la muerte del presidente, pero al menos había logrado aterrorizarlo.
Tendrían que reforzar sus medidas de seguridad y estaría vigilando a su alrededor el resto de su vida.
Una preocupación más inmediata era la eliminación de los vínculos directos con él. Cedro tenía que morir. No podía callarse y si lo capturaban, intercambiaría información para conseguir favores. El hombre no comprendía el concepto del honor.
Antón no era una gran preocupación. Incluso con su foto divulgada por todo el mundo, era un profesional y sabía cómo cambiar su identidad y desaparecer.
Incluso si lo capturaban, no hablaría. Matías no iba a pagar la segunda mitad del dinero que le debía a Antón, a pesar de haber destrozado el avión, porque no logró su objetivo.
Antón era un hombre peligroso, pero Matías no le temía.
Nadie podría alcanzarlo en su bastión mexicano y Antón estaría ocupado cuidándose solo.
Matías llamó a su socio de mayor confianza y le transmitió sus órdenes.
Cedro necesitaba ser silenciado para siempre y la red que había establecido en Miami debía ser desmantelada.
Encontrarían un nuevo socio. No podría haber más contacto entre su gente y la gente de Cedro.
Esta reorganización le costaría caro, pero en pocos meses su producto volvería a circular libremente por las calles de Miami.
Mientras tanto, necesitaba idear un plan para acabar con el presidente de México.
∙ ∙ ∙
Nuestra visita al FBI se convirtió en un paseo por la alfombra roja, pues todos querían conocer a Banshee y sacarse fotos con él. Él, con alegría, repasó todo su repertorio de poses antes de que entráramos a la sala de conferencias.
Shawn ya estaba reclinado en una silla giratoria, compartiendo detalles del ataque del avión y añadiendo sus propias observaciones a los hechos. Su versión bastante precisa, sin duda, entretuvo al pequeño grupo que escuchaba absorto.
El Agente Duff llegó a interrumpir el espectáculo.
—Quiero darles una breve actualización. Todos vieron el video así que presenciaron el ataque.
La camioneta que usó el tirador fue encontrada abandonada en el estacionamiento del centro comercial The Shops.
Un hombre muerto con una sola herida de bala en la nuca fue dejado en el asiento trasero.
Estamos trabajando para identificarlo. También estamos revisando grabaciones de las cámaras en un radio de 800 metros del centro comercial.
Desafortunadamente, no hay cámaras en el estacionamiento que tiene múltiples salidas y acceso directo al centro comercial.
También podría haber escapado en la cajuela de cualquier carro que saliera del estacionamiento, si hubiera tenido un cómplice desconocido.
Sin embargo, el centro comercial está cerca del paseo marítimo, así que suponemos que su plan fue escapar por agua ya que sería la forma más rápida de escapar del país, por lo que estamos monitoreando todos los barcos que salen de la zona.
Por ahora, no tenemos otras pistas, pero confiamos en encontrarlo.
Hizo un gesto para que se mostrara una foto del avión en la pista.
—Esta vez tuvimos suerte. Los pilotos hicieron un trabajo increíble al aterrizar el avión averiado y el vicepresidente, la segunda dama y el presidente de México resultaron ilesos.
Creemos que el ataque fue provocado por uno de los cárteles y las autoridades mexicanas están liderando el descubrimiento de conexiones desde ese ángulo.
Nos centramos en los recursos locales utilizados para coordinar el ataque.
Hizo un nuevo gesto para pasar a la siguiente imagen y apareció una foto policial.
—Este es Cedro Álvarez y debe ser considerado armado y peligroso.
Se sabe que porta una pistola calibre .50 y ya se le busca por el asesinato cometido a principios de esta semana.
Creemos que era el contacto local del tirador y necesitamos encontrarlo antes de que abandone el país.
Estamos coordinando con las autoridades locales para localizarlo.
Cerró sus notas y continuó:
—Por favor, despejen la sala, excepto por los investigadores principales.
La sala se vació rápidamente hasta que Shawn, Banshee y yo nos quedamos solos con agentes de Seguridad Nacional, el FBI, la DEA y la policía de Miami.
—Por favor, explíquenos todo lo ocurrido desde el primer asesinato el lunes hasta el lanzamiento del misil. No dejen nada de lado.
Les expliqué toda la historia, mientras Shawn añadía detalles con gran estilo.
Las preguntas alargaron la entrevista otros cuarenta y cinco minutos y para entonces incluso Shawn ya se había cansado de tanta atención.
Finalmente terminamos y todos nos dieron las gracias, aunque la mayor parte del mérito fue de Banshee.
Habían determinado que había alcanzado al tirador antes de apretar el gatillo, lo que provocó que el segundo misil se desviará al del punto al que apuntaba inicialmente.
Nunca sabrían con certeza si la desviación o las bengalas fueron la causa principal del fallo del segundo disparo, pero todos coincidieron en que Banshee había marcado la diferencia.
Ya cansado, Banshee se había recostado detrás de mi silla. Se animó cuando le dije que era hora de irnos.
Salimos con Shawn y me estiré después de nuestro confinamiento en sillas de oficina toda la noche.
—Bueno, Doc ya he tenido bastante acción por hoy. Necesito descansar para estar guapo para mis entrevistas de mañana.
Después de desearle buenas noches a Shawn, llamé a Mary para saber que Billy seguía bien. Decidí seguir el ejemplo de Shawn y volver a casa a dormir un poco. Cuando llegué, Sammy estaba dormido, pero Carmen estaba despierta viendo las noticias.
—Dios mío, me alegro de que estés bien. ¿Ya encontraron a Cedro?
—Lo último que supe es que seguían buscándolo, pero actualmente es uno de los hombres más buscados de Estados Unidos y espero que lo tengan detenido pronto. En cualquier caso, ahora tiene problemas mucho más graves que preocuparse por ti y Sammy .
—No tenía ni idea de que iba a hacer algo tan loco. Me voy a sentir segura hasta que lo atrapen.
—Puedes quedarte aquí hasta que lo detengan. Ahora sí me disculpas, necesito dormir un poco.
Me metí en la cama y apagué la lámpara. Banshee estaba acostado en el suelo a mi lado ya roncando. Dejé que el estrés de la semana se disipara y pronto caí en un sueño profundo y reparador.