40
Me separé de golpe del pecho de Ezra, haciendo que él me suelte poco a poco, dejando que reaccione, mientras me seco con rapidez mis mejillas.
—Colin… – miro a Ezra. – Dime que Colin está bien.
Pero su mirada me hizo comprender todo.
—Él huyó – suspira, soltándome del todo. – Corrió hacia la salida del instituto, pero los alumnos eran demasiados y lo perdimos de vista…
Yo asentí, para después mirar a Tina, la cual sigue sobre el cuerpo de su madre, mientras Oliver y Javis la acompañan.
—Iré por él – miro a Ezra, a lo que rápidamente intenta negarse, pero lo interrumpo, con firmeza. – Nada me detendrá, debo recuperarlo y él ahora mismo es un blanco fácil para la muerte, así que debo ir por él… puedo… puedo encontrar su esencia.
Ezra se limita a asentir y yo me dispongo a correr, fuera de la biblioteca.
A este punto, mi maquillaje debe estar destruido por completo, ya que mi habilidad debe haber quemado todo rastro de él, así que me quito la peluca, lanzándola lejos, quedándome solo con el vestido blanco, manchado con sangre real.
Bajo las escaleras de prisa, para después salir del instituto, mirando a todos lados.
La noche es helada, por lo que mi habilidad reacciona y me da la calidez que necesito, lo que agradezco enormemente a este mundo arcaico.
Al fijar mi vista hacia el inmenso bosque, notando una estela de poder, una que jamás había notado anteriormente, pero quizá se refiera a la conexión que tengo con él, que busca encontrarme a mí.
Suspiro, para después seguir la estela, adentrándome al bosque, sintiendo la humedad que existe en él, ya que, sus árboles gotean, como si hubiese llovido anteriormente, lo que no comprendo, ya que el cielo parece despejado.
Camino entre los árboles, tocando cada uno, para poder sentir si Colin ha pasado por aquí, lo que parece indicar que sí, que no ha pasado mucho de aquello.
Así que miro a mi alrededor, esperando ver alguna mariposa, o algo que Colin quiera que vea, que el verdadero quiera, el que no está siendo controlado, el que aún sigue por ahí, apresado por la habilidad controladora.
Pero no hay nada, más que silencio y algunas ramas haciendo ruido, por las gotas de agua cayendo en ellas.
De pronto, un fuerte viento me hace cubrir mi rostro, ya que es pesado, es tan… extraño, como si me quisiera expulsar de lugar, pero algo me sostiene, algo que desconozco me hace seguir en el mismo lugar, por lo que me siento segura.
Protegida.
Sigo caminando sin rumbo alguno, tan solo adentrándome más, esperando ir por el camino correcto, pero un fuerte golpe en mi costilla me hace caer al suelo, viendo a un rubio despeinado, con mirada agresiva y con odio en ella.
No puedo evitar sentir algo de temor, pero a la vez alivio por verlo con vida.
Me intento poner de pie, pero Colin me da una patada, lo que me hace quedar acostada, con su pie encima de mi pecho, sin ejercer presión, tan solo teniéndome ahí.
—Escúchame, Colin – murmuro, tomándolo de su tobillo. – Este no eres tú, estás siendo controlado… Blair… ella es mala…
—Blair me ha hecho ver la verdad – responde él, ahora sí, ejerciendo algo de fuerza. – Ella me ayuda a ser poderoso, a tener la fuerza y la habilidad que necesito.
—No… – siento más presión. – Ella quiere que veas lo que ella desea, lo que ella quiere que tu seas… pero no lo que realmente eres, tu verdadera esencia… – miro a mi costado, dándome cuenta de que el suelo parece levantarse un poco, haciéndome sentir miedo, mucho miedo.
—Yo soy esto – murmura, con voz más monstruosa, por lo que le miro, notando su rostro desfigurarse. – Yo soy un demonio, un ser peligroso – se acerca hacia mí, arrodillándose, lo que hace que retire su pie, pero ahora me toma del cuello con su mano, ejerciendo algo de presión. – Un ser que acabará con tu vida.
No puedo evitar temblar del miedo al ver su rostro cambiando a uno de terror, de puro terror que me mira satisfactoriamente.
Pero inmediatamente reacciono ante su habilidad, dándome cuenta de que se trata de una ilusión, haciéndome recordar sus palabras.
“También puedo mostrarte lo que más miedo te da o, como en este caso, lo que más feliz te puede hacer.”
Suelto el aire retenido, con dificultad al sentir la presión de su mano, que se intensifica al tener ahora ambas manos en mi cuello. Pero eso no evita que acerque mis manos a su rostro, sintiendo como se encuentra agrietado, para después acercarlo a mí y besarlo con fuerza.
Al inicio, sus manos ejercen mayor presión, pero ésta comienza a hacerse más ligera hasta sentir como terminan siendo cálidas y suaves, como siempre fueron.
Aunque él parece hacer fuerza para alejarse, yo no le permito, hasta sentir como es más ligero.
Siendo más Colin.
Justo como lo conozco.
Abro mis ojos, separándolo un poco de mí, viendo de nuevo su verdadero rostro, con su mirada tal cual y como la recuerdo, aunque su cabello esté despeinado y lleno de tierra, sigue siendo perfecto.
Acaricio con suavidad su mejilla, notando el calor en él, el calor que llega a mí.
De pronto, unas mariposas comienzan a volar alrededor de nosotros, haciendo que una lágrima caiga hacia mi rostro, de parte de él, sintiendo una presión en mi estómago.
—Ella me tiene… – susurra, claramente afectado. – Es otra dimensión… y yo… no puedo salir… estoy atrapado entre mis propios demonios internos…
Sin más, su rostro volvió a desfigurarse, para después, tomarme con fuerza y lanzarme lejos, contra un árbol.
Grité de dolor, para después caer sobre el suelo húmedo.
Alcé la mirada, viendo como sus ojos vuelven a ser oscuros, mientras una neblina del mismo color lo rodea, alzándolo un poco en el aire.
De sus boca, sale una risa grave, más grave que su voz.
—La prodigio del fuego de dragón – dice él, para después pasar la lengua encima de sus labios, como si saboreara algo. – La esencia que alimentará la mayor creación del universo… que provocará la destrucción del mundo entero…
Me incorporo un poco, sintiendo un fuerte dolor en mi cuerpo, mientras la sangre sale de algunas heridas que tengo.
Aquel Colin villano sonríe ampliamente, mostrando sus dientes que parecen tener sangre, mientras mueve sus manos a sus costados, haciendo que el viento vuelva, pero ésta vez más violento que antes, incluso alzando algunas ramas.
Él se arquea hacia atrás, soltando un grito fuerte, al momento en que la realidad comienza a abrirse, justo detrás de él, mostrándome un fondo rojizo, como si fuese arena, la cual se levanta con el viento mismo.
Aquel lugar parece un desierto, a simple vista puedo notarlo, pero me confunde…
¿Cómo puede existir un desierto así?
Colin vuelve a la misma posición para poder mirarme, sin dejar de sonreír, para después, ser absorbido por aquella herida en la realidad, desapareciendo por completo de mi vista.
A pesar del dolor, me pongo de pie, gritando su nombre, como si con ello pudiera hacerlo regresar, pero, al llegar a aquel corte, éste simplemente se cierra con prisa, haciendo que caiga al suelo del bosque, encima de la tierra húmeda y las hojas que se pegan a mi rostro.
Miro a todos lados, tocando la tierra, hundiendo mis dedos en ella.
—No… – susurro, sintiendo un vacío en mi interior. – Colin… ¡COLIN!
Alzo la mirada al momento en que el viento se detiene, volviendo todo a la normalidad, siendo un bosque oscuro, frío y húmedo, como lo era hace un momento.
No pude evitar dejarme caer al suelo, ocultando mi rostro entre mis brazos, llorando sin parar, mientras siento que mi vida ha sido arrebatada.
La furia me apresa, por lo que golpeo sin parar el suelo, haciéndome daño en mis nudillos, pero una mano detiene aquello.
Javis me abraza con fuerza hacia su pecho, impidiendo que siga haciéndome daño, para que simplemente llore en él.
No me opongo a ello, ya que sus brazos me rodean con fuerza, lo que me da libertad de gritar y llorar sin parar, hasta quedar un poco exhausta.
Javis me carga en sus brazos, llevándome por todo el bosque hasta su instituto, al parecer me encontraba más cerca de él, que del mío.
Él me lleva directo a su habitación, recibiendo algunas miradas de unos profesores que parecen comprender lo que sucede. Al parecer han estado al tanto de los problemas que hubo esta noche.
Pero simplemente nos dejan pasar.
Javis me sienta sobre su cama, yendo rápidamente por un pequeño botiquín de primeros auxilios, para después regresar a mí y poner alcohol sobre las heridas de mi mano, lo que me hace mostrar una mueca de dolor.
A pesar de todo, sigo sintiendo dolor.
Al menos eso me hace seguir siendo una humana, teniendo mi esencia que creí que sería robada al perder a Colin.
Miré hacia la ventana, notando la luz brillante de la luna llena, la cual comienza a convertirse en un eclipse, mostrando la naturalidad de la vida misma.
Siento impotencia.
Siento dolor.
Siento furia.
Pero, lo más importante, es que siento valentía.
Lo que me ayudará a buscar a Colin, a pesar de los riesgos.
Aunque me cueste la vida.
Ahora mismo solo puedo pensar en recuperarlo, en volver las cosas a la normalidad, aunque… nunca fueron normales.
Tengo muchas cosas por hacer.
Dejando al aire mis pensamientos intrusivos sobre esta vida y lo que me liga a lo que se encuentre fuera de esto.
¿De dónde provengo?
Ese es mi pensamiento inicial, como si algo fuese arrebatado de mi vida, de mis recuerdos, de mi ser.
¿Quién soy realmente?
Y…
¿Por qué siento una conexión fuerte con el mundo terrenal?