Epílogo
—Bueno, Ofelia, tú te ves extremadamente bien. Los resultados de los laboratorios, los estudios, las biopsias y todo están perfecto. Estoy orgulloso de ti y lo mucho que has progresado—. El doctor Goodman empezó a anotar todo en la tabla de seguimiento.
Luego de tres años de la cirugía, el doctor Goodman me ha estado verificando el corazón para asegurarnos de que todo esté saludable y se haya ido por completo mi enfermedad. Gracias a Dios, no he tenido que ir tan frecuente al hospital, solo para los seguimientos requeridos.
—Muchas gracias doctor por siempre cuidar de mí y estar conmigo en este proceso. Realmente has sido un gran instrumento de Dios en mi vida—.
El doctor Goodman me abrazó y me dijo que volviera en aproximadamente un año para el próximo seguimiento.
Regresé a mi dormitorio de la universidad y me tiré a la cama a descansar.
Empecé a reflexionar en todo lo que me había pasado durante estos tres años.
Jordan había conseguido un trabajo con un grupo de adoración de una iglesia conocida por música.
Estaba emocionada por esa noticia, ya que es una iglesia en la que decidimos, hace un año atrás, comenzar a asistir juntos.
Pudimos ver y experimentar como Dios nos transformaba juntos como pareja y el apoyo que esa iglesia nos daba.
Pude ver esa transformación más con Jordan.
Pude ver cómo Dios contestó mi petición más anhelada.
Jordan ha cambiado mucho su carácter y sus actitudes.
Lleva dos años sin tomar ninguna bebida alcohólica, su enojo ha bajado desde que empezó la universidad y ya está con un mejor conocimiento de la Biblia.
Nuestro pastor le estuvo dando consejería espiritual cuando empezamos a ser miembros de la iglesia.
Él sí que me sorprendió con ese conocimiento más profundo de la palabra de Dios.
Empezó con la escuela dominical de la iglesia y ha aprendido a conectar con los niños de una manera especial.
Cada uno de ellos son locos con él. De vez en cuando, el pastor lo ponía a predicar algunos domingos especiales y la manera que se siente el amor que Jordan le tiene a Dios es increíble.
Estoy tan orgullosa de lo que Dios ha hecho con él y sigue haciendo.
Mi celular comenzó a sonar y cuando me siento para verificarlo, era Jordan que me estaba llamando.
—Jackson, primero que nada, te amo con toda mi alma. Segundo, ¿cómo te fue en el seguimiento con Goodman? —
Me empecé a reír un poco. —Yo también te amo. Me fue muy bien. Dijo que volviera a verlo en un año y que todo los resultados y estudios salieron súper—.
—Qué bueno mi amor. Pregunta, ¿no tienes nada que hacer esta noche cierto? Quería saber si podemos ir a comer para celebrar que tu corazón está limpio y saludable—.
—No tengo nada esta noche, podemos ir a cenar. ¿A qué hora quieres que esté lista para esta cita inesperada? —
—Ponte lista para las seis de la tarde. Quiero enseñarte algo antes de ir al restaurante—.
Jordan terminó la llamada y luego comencé a prepararme para la noche.
Estaba terminando de vestirme cuando alguien tocó la puerta de mi dormitorio. Tenía puesto un vestido de fiesta sin tirantes de color azul claro y me había peinado mi cabello como un moño bajo. Abro la puerta y veo a Jordan con una camisa de lino blanco y unos pantalones de traje casuales crema.
—Vaya, que hermosa te ves, Jackson—. Jordan tomó mi mano y la besó—. Realmente me siento bendecido por Dios por traerme uno de sus ángeles a mi vida—.
—Tú eres un coqueto, Miller—. Ayudé a Jordan a acomodar el collar de su camisa y luego bajamos hacia su auto.
Llegamos hacia El Parque Audubon donde caminamos hacia El Malecón del Río Misisipi.
Ya era el atardecer y había un festival de chiringas donde familias y parejas estaban juntos por el área verde disfrutando de la tarde.
Caminamos hacia la parte más cerca de la orilla donde se veía más grande el atardecer.
—Jordan, la tarde está bella y este festival está hermoso. Me encanta, — le dije mientras me quedaba cautivada por la vista espectacular del cielo. Escuchaba a los niños riéndose y algunas aves volaban por nuestras cabezas. —Oye, a qué hora es que nos tenemos…—.
Cuando me está volteando, veo a Jordan arrodillado y mostrando una caja pequeña que tenía una sortija dentro. Conecto mis ojos con los de él sintiendo todos los nervios del mundo. Tenía lágrimas acumuladas en mis ojos intentando evitar dañar mi maquillaje.
—Jackson. Ofelia, — su voz tiembla mientras intenta sacar las palabras correctas para este momento único entre nosotros dos y Dios, —tú has sido el amparo de mi vida oscura.
Desde que te conocí, he encontrado un nuevo sentir en la vida y he aprendido a rendirme por completo a una persona que me ama.
Sin ti, no hubiera conocido al amor más grande que he tenido que es Dios.
Y Dios me dio el regalo más hermoso de poder ser tu novio.
Ahora, quiero ser algo más si me lo permites—.
Comencé a llorar mientras Jordan tomaba una de mis manos. —Ofelia Jackson, ¿te casarías conmigo? —
Ahora estoy entendiendo las cosas más que nunca.
Ahora es que estoy viendo los planes de Dios florecer en la vida mía y de Jordan.
Todo lo que pasamos fue con el propósito de este momento.
Dios deja que pasemos por tribulaciones para poder ser reflejo de su grandeza.
Dios dejó ver la transformación de Jordan, dejó ver un milagro de sanidad en mi vida y dejó ver la unión de dos almas inesperadas.
Estoy sumamente agradecida con Dios de que me dio la oportunidad de vivir para responderle al amor de mi vida las siguientes palabras:
—Por supuesto que me caso contigo, Jordan Miller—.
Nota aclaratoria del poema que aparece en la página 130
El poema "Wandering Star" de Lang Leav, que describe a un espíritu libre, pertenece a su obra The Universe of Us, publicada en 2016, donde explora temas amorosos y cósmicos. Esta pieza poética, que aborda la imposibilidad de retener a un alma libre, se encuentra en este libro de prosa y poesía.