Carrera a Kuelap 14 - En el sendero principal
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14 - En el sendero principal

La adrenalina bombea en tus venas mientras corres por el sinuoso camino principal, la ruta más rápida conocida hacia la cumbre donde se erige la imponente fortaleza de Kuélap.

Aunque es el camino más seguro en términos de terreno, es también el más expuesto.

La noche profunda y la niebla densa, típicas de la Selva Nublada, ofrecen algo de camuflaje, pero no lo suficiente para ocultar tu huida.

A cada paso, esperas el sonido sibilante de una lanza o flecha cortando la niebla, un aviso mortal de que tu libertad ha sido notada.

Te detienes un momento y logras desatar la cuerda de tus muñecas con la punta de la lanza recién encontrada, pero no puedes perder tiempo.

Necesitas una ventaja, un avance significativo antes de que los guerreros incas, que patrullan la aldea, perciban tu ausencia e inician la persecución.

Afortunadamente, las ataduras que te aprisionaba eran más simbólicas que restrictivas, permitiéndote desasirte con una facilidad sorprendente, fruto de tu astucia chachapoya.

Sin embargo, esa libertad tuvo un costo: no hay tiempo para recoger suministros.

Estás solo, sin comida ni agua, y armado solo con tu lanza, lo que significa que cada gramo de tu ancestral habilidad y conocimiento de la Selva Nublada será crucial para garantizar no solo tu supervivencia, sino la oportunidad de salvar a tu pueblo de la subyugación.

No pasa mucho tiempo. El silencio de la madrugada es desgarrado por gritos guturales de alarma, el ritmo frenético de tambores de guerra y el brillo siniestro de antorchas de fuego que danzan en la niebla.

La persecución ha comenzado. El camino por delante es una sombra oscura, y la niebla, que antes parecía un riesgo, ahora es tu única aliada, una cortina de humo natural que retrasa la visión de tus perseguidores.

No obstante, el número de ellos es aterrador.

Al espiar entre la bruma, ves las luces oscilantes de las antorchas extendiéndose, indicando que los incas vienen de diversas direcciones, cercando el perímetro del sendero, determinados a impedir tu escalada hacia Kuélap y a castigar tu audacia.

¿Qué hacer?

24 - Continuar por el sendero principal

15 - Intentar un camino poco usado