5. LA IDEA
LA IDEA
—¿Recuerdas el baile que no emitieron porque creyeron que ya sería demasiado, Sadie?
—Sí, el que conduciría a Jude y Libe a un punto sin retorno que resultaría irreconciliable con traer de vuelta su relación con Rhett.
—Exacto. El mismo. ¿Te acuerdas de los pasos?
—Ensayé hasta que me salieron ampollas. No solo lo tengo grabado, es que a veces me tortura en mis pesadillas.
—Bien, porque vamos a hacerlo realidad.
—No sé de qué manera eso me puede ayudar.
—¿Acaso no ves los paralelismos? Libe está en el castillo, en un ambiente hostil, rodeada de hienas, débil y demacrada, pero logra salir.
Acompasar su respiración, alzar la cabeza, dirigir sus pasos y unirse al pecado.
Reproduce su energía, su fuerza, y aprópiate de ella.
Tu misión, Sadie Sanders, es robarle los sentimientos.
No te preocupes. Yo tampoco seré Dacre. Seré Jude.
El de Libe. Si lo logramos, si los que aparecen en ese salón son nuestros personajes, habremos dado el espectáculo de la noche.
Nadie hablará de tu espantada, solo que presenciaron un baile entre los reyes del infierno.
—Suena a locura.
—Suena a que es tan perfecto que la propia Rose Plec se atribuirá el mérito.