Bienvenidos a la Academia Rider (Academia Rider 1) CAPÍTULO 24
93%

CAPÍTULO 24

Durante mis horas de insomnio en esa noche, se me ocurrió una idea.

Quizás era una locura y no saliera bien, pero, si salía bien, me iba a quedar con todo el mundo.

Lo había practicado algunas veces en casa, pero solo por diversión, nunca me lo había tomado en serio.

No obstante, no perdía nada por intentarlo.

Para el examen de doma, me había preparado un retrotiming para ir tranquila, le llamábamos así en Blackwood, y se trataba de ir retrocediendo en el tiempo desde que sabes la hora en la que compites, para ir definiendo a qué hora tienes que hacer cada cosa y saber dónde estar en cada momento.

Calculé que, de las tres, iba a ser la última.

Brooke se apellidaba Ashcroft, así que iba a ser de las primeras, mientras que Emily se apellidaba Delacroix, así que también iba a estar por ahí.

Me iba a dar tiempo a verlas; además, entre todas habíamos calculado los tiempos.

Me preparé y anoté en la aplicación de notas mi retrotiming para quedarme tranquila:

● FIN del examen de doma, preparar todas las stories y publicar post en redes sociales.

Ya le había pedido a Emily que me grabara todo lo que pudiera, quería montar un reel de detrás de las escenas, para enseñar un poco cómo nos preparábamos, así como la prueba, mis posteriores emociones y conclusiones de este examen.

A las once, puntual, me dirigí al paddock para poder preparar con tiempo a Liberty. Quería tener un momento con él antes de afrontar la prueba. Por la mañana, había estado viendo algunas pruebas. La verdad es que hubo algunas muy buenas, y eso no ayudaba a mis nervios.

Brooke y Emily lo habían bordado, estaban impresionantes, cada una con su frac azul marino que les había dado la federación de Gran Bretaña.

Al entrar en el cuadrilongo y levantar la mano para pedir la música, se notaban todos los años de experiencia compitiendo.

Si tuviera que buscar un pero, Brooke había hecho catorce cambios al tranco, en vez de los quince que son los obligatorios; pero, sinceramente, tal y como había montado, no creo que le quitaran puntos por eso.

Emily, con su elegancia natural, montó una prueba muy fluida, se notaba que sus padres le habían hecho mucho hincapié en la posición y en los trazados, porque estaban calculados casi milimétricamente.

No falló nada en general, solo durante un piaffe se quedó un poco parado en el sitio, pero tampoco nada grave.

Ambas estaban contentísimas cuando salieron de la pista.

Me dediqué un buen rato a cepillar a Liberty, mientras pensaba en todas las pruebas que había ido viendo. El día anterior al mediodía me había escapado para ducharlo un poco y dejarlo fuera en las pocas horas de sol que había para que se secase.

Trencé a Liberty con sus moñitos cosidos. Siempre había sido mi parte favorita de la competición. Debía hacer siete trenzas, ya que ese era mi número preferido. Algunas veces había escuchado que no se podían hacer un número de moñitos pares, pues traía mala suerte.

Saqué la caja de competición donde tenía los protectores blancos y los sudaderos perfectamente guardados y limpios. Lucían un blanco nuclear.

Por la mañana, me había dejado toda mi ropa preparada en el guardarropa junto con los accesorios para hacerme el moño, para poder vestirme y prepararme allí mismo.

Iba a estrenar mi americana verde que me había llegado de Vinted unos meses atrás.

Me quedaba perfecta. Al menos, si mi examen no salía bien, en esto sí que iba a destacar, ya que todos los otros jinetes llevaban frac azul o negro, y de esos colores no se salían.

También había dejado listo el plastrón con el broche de mi abuela, que tanta ilusión me hacía llevar.

No quería mancharme, así que el pantalón era lo último que me iba a poner.

Limpié mis botas y también le pasé un trapo al casco. Estábamos preparados.

Me encontré con Brooke y Emily justo al salir:

—¡Guau, estás perfecta! —dijo Emily.

—¡Qué elegante, Liberty! Me encanta esta chaqueta —dijo Brooke—. ¿De dónde es?

—Es de Vinted, la compré justo antes de venir aquí —le dije toda emocionada—. Vamos hacia la pista, que llegaremos tarde y aún tengo que calentar.

Mientras íbamos andando, le dije a Brooke que me tendría que ayudar en algo, aunque no le iba a decir lo que era, porque no quería que se gafara.

El cuadrilongo blanco y perfectamente alineado imponía.

Las gradas estaban llenas; era obligatorio para todos los alumnos de todas las casas asistir a los exámenes de los otros estudiantes, así que había domeros, saltarines y completeros, todos observando lo que iba a hacer.

Al final del cuadrilongo, en el lado menor de la pista, estaban sentados todos los entrenadores, uno al lado del otro, con libretas tomando apuntes.

Entramos a la pista después de un calentamiento de ejercicios básicos, ya que en la reprise tampoco nos íbamos a complicar.

Paré a Liberty en el lado largo del cuadrilongo y, como siempre que íbamos a hacer algo importante, le dije lo mucho que le quería y lo orgullosa que estaba de él.

Mi vuelta de reconocimiento era al galope, aunque iba a parar en el lado menor para saludar amablemente a todos los entrenadores.

No sabía cómo iba a salir esto. Me paré en la C, y mirando a Mrs. Sabina le dije:

—Solo déjame terminar mi reprise .

Ella, con cara extrañada, asintió dando permiso.

Empecé a galopar. Cuando haces una kür , antes de entrar a pista por línea central, debes levantar la mano para que empiece a sonar la música.

Pero yo lo había montado un poco diferente.

Entrada por línea central, parada y saludo; esto no tenía mucho misterio ni mucha emoción.

Oía murmullos, seguramente de otros jinetes pensando que me había olvidado de levantar la mano para que empezara la música, creyendo que volvería a ser el hazmerreír de la academia, como lo había sido en los últimos meses.

Respiré profundamente, saludé y me acerqué a la cara de Liberty para, en un rápido movimiento, quitarle la brida y colocarle el neck rope que llevaba escondido debajo de la americana.

Era un simple collar de color negro que iba a rodear el cuello de Liberty, y con él le iba a dar todas las instrucciones para hacer la reprise .

Pude escuchar un «oooh» proveniente de las gradas.

Manteniendo la brida en la mano, le di la señal de avanzar a Liberty al mismo tiempo que levantaba la brida para dar paso a la música.

Seguí por la línea central y, cuando llegué a la C, giré a mano derecha, mientras tiraba la brida a los pies de los entrenadores que nos estaban observando.

No recordaba el tiempo que hacía que no montaba con neck rope , pero Liberty lo estaba dando todo.

Aunque siempre había sido jugando, parecía que Liberty sabía que esto era importante.

Esquinas bien marcadas, trazados impecables; me estaba sorprendiendo a mí misma a medida que avanzaba la reprise .

Aunque lleváramos el neck rope , conseguía que Liberty estuviera conectado y pasara por el dorso.

Espalda adentro, cesión, trote largo, paso; se nos veía un gran binomio y se notaba que ambos lo estábamos disfrutando.

Paré y saludé. Las gradas explotaron en aplausos. Mi mirada solo iba a Mrs. Sabina, que no podía ocultar una sonrisa en el rostro y una mirada de aprobación. Salí de la pista pidiendo a Brooke que me ayudara para poder volver al paddock y darle a Liberty una cesta entera de manzanas.