Epílogo
EPÍLOGO
Aunque esta historia haya terminado, no hablaremos de finales.
Los finales rara vez son felices. Solo pregúntale a un sepulturero.
En cambio, hablaremos de comienzos.
Desordenados, difíciles y dolorosos comienzos.
Alguien escribió un mal inicio para ti.
Y ahora quiere escribir el resto.
Quiere terminarlo. Quiere terminarte.
No lo permitas.
Toma la pluma. Exígela.
Arrebátala, si es necesario.
Pero sostenía en tu propia mano.
Y entonces, desde hoy en adelante,
este día de nunca, más ,
con todo lo que tengas
—tus agallas, tu mente, tu corazón que estalla y retumba—
respira hondo,
y escribe tu propia historia.