Capítulo 71
QUIEN MÁS TIENE QUE PERDER
J ake irrumpió en la oficina y se dirigió directamente a Charlotte, que ya estaba tecleando en su ordenador con el teléfono pegado a la oreja.
—Necesito hablar contigo —dijo él.
Charlotte levantó la vista de la pantalla y lo miró fijamente. Le dijo a la persona al otro lado de la línea que le devolvería la llamada.
—¿Qué pasa?
Jake acercó una silla que había junto a ella y se inclinó. Mantuvo la voz baja, casi en un susurro. Una parte de él pensaba que sería más sensato hablar de aquello en privado —fuera, en la sala de reuniones—, pero la otra parte no quería perder tiempo innecesariamente.
—Escucha —empezó—, hay algo que no encaja en el accidente de Garrison.
—He estado pensando lo mismo. —Se sacó una hoja de papel del bolsillo—. Mientras venía en coche, he llamado a mi supervisor y le he contado las novedades. Me ha dado luz verde para acceder a todo el historial de llamadas y a los registros financieros.
—¿De quién?
—De todos los del equipo.
A Jake se le detuvo el corazón. —¿Incluyéndome a mí?
Charlotte asintió.
Joder. Si veía aquellos registros y se daba cuenta de que tenía problemas financieros, no tendría más remedio que informar de ello; o peor aún, asumiría que estaba implicado secretamente en toda la trama de corrupción.
—¿Cuánto tardará eso?
—Es un proceso farragoso. Lleva su tiempo. Con suerte, para mañana lo tendremos todo. He solicitado la información de Liam como prioridad.
Espero estar al final de la pila.
—Creo firmemente que está ocultando algo —dijo Jake, deseando desesperadamente cambiar de tema—.
Lo que le ha pasado a Garrison no ha sido un accidente, de eso estoy seguro.
No había marcas de frenazo en la carretera, y...
—Jake hizo una pausa para mirar a su alrededor; no había nadie a la vista—.
He encontrado un cigarrillo en el espacio para los pies del copiloto del Jag de Garrison, y otro en el suelo, cerca de donde estaba aparcado originalmente.
Ella lo miró confundida. —¿Y...?
—Son Embassy... y Drew es el único que fuma esa marca. Los demás siempre se meten con él por eso.
—Pero ya sabemos que él estuvo allí antes que Garrison. Se intercambiaron el turno.
—Lo sé. Yo también he pensado eso al principio.
Pero luego me he dado cuenta de que Garrison recibió el coche nuevo ayer mismo.
Lo cuida muchísimo. No hay ninguna posibilidad de que hubiera dejado que Drew fumara dentro.
Y Drew jamás habría dejado sus cigarrillos tirados en el suelo de esa manera. Odia desperdiciarlos.
Charlotte hizo una pausa mientras observaba el bolígrafo que hacía girar entre los dedos. —No lo entiendo. ¿Qué tiene que ver esto con nada?
Jake suspiró brevemente. —No lo sé. Todavía estoy intentando encajar las piezas. Pero sitúa a Drew en la escena del crimen.
—Como he dicho, ya sabemos que estuvo allí. ¿Es posible que Nigel Clayton fume la misma marca?
Jake puso una mano sobre la mesa. —Si algo he aprendido en este trabajo es que cualquier cosa es posible. Por favor... creo que es algo que deberíamos investigar.
—¿Los has recogido como prueba?
—He hecho fotos. No quería contaminarlos y no llevaba bolsas de pruebas encima.
Charlotte inclinó la cabeza y le lanzó una mirada de decepción, como si fuera su madre y él acabara de saltarse el toque de queda por primera vez.
—Esta mañana hemos recibido el informe forense del cuerpo de Richard Maddison.
Aún no he tenido oportunidad de revisarlo.
Échale un vistazo. Avísame si encuentras algo.
—Alargó la mano hacia la bandeja de entrada para coger las llaves del coche—.
Tengo bolsas de pruebas y guantes en el coche.
¿Dónde has dicho que habías encontrado el cigarrillo?
—En el arbusto desde donde vigilaba la fábrica... al otro lado de eso. El punto de observación. No tiene pérdida.
—De acuerdo.
—¿Puedes revisar también el coche de Pete? A ver si encuentras el que hay allí dentro.
—Dame un par de horas y volveré con todo.
—Date prisa. Si alguno de ellos ha encontrado los cigarrillos y los ha recogido, entonces... lo siento... debería haberlos recuperado como prueba cuando he tenido la oportunidad.
—Tú mejor que nadie sabes que no se deben manipular las pruebas. Has hecho lo correcto.
Jake la vio salir de la oficina mientras la paranoia empezaba a recorrerle el cuerpo.
Imaginó el cigarrillo allí tirado sobre el asfalto, rodando suavemente por el suelo empujado por el viento.
Luego imaginó el coche de Liam deteniéndose a su lado, un pie saliendo del vehículo, una mano recogiéndolo.
Cerró los ojos y deseó con todas sus fuerzas que aquello no sucediera.
Pero ya no podía hacer nada al respecto.
Primero, tenía que revisar el informe forense.
Se giró hacia su escritorio, inició sesión en el ordenador y cargó sus correos electrónicos. El informe apareció en pantalla y comenzó a leer.
No tardó mucho en encontrar lo que buscaba.
El ADN encontrado en las huellas dactilares de la pared coincidía con el de Nigel Clayton.
Lo que significaba que estuvo presente en el asesinato de Danny Cipriano.
Lo que significaba que estuvo presente en el suicidio de Richard Maddison.
Lo que significaba que estuvo presente en el intento de asesinato de Pete Garrison.
¿Había sido él también quien mató a golpes a Michael Cipriano? ¿Un contable reconvertido en sicario?
Las pruebas sugerían que sí. Lo único que quedaba por hacer ahora era averiguar quién tenía más que perder y quién había contratado al asesino en primer lugar.
Afortunadamente, Michael Cipriano ya le había dado esa información.
Eres un buen tipo, Jake. Un buen tipo.