Atada al destino Capítulo 11 Una mentira compartida
21%

Capítulo 11 Una mentira compartida

Antes de que pudiera inventar una respuesta lo suficientemente mordaz para borrarle esa sonrisa de suficiencia, el ambiente dentro de la pequeña cafetería cambió drásticamente.

Una mujer neozelandesa sumamente atractiva, vestida con una elegancia impecable y con una actitud que desbordaba intenciones más que evidentes, se acercó con pasos decididos hacia nuestra mesa junto a la ventana.

Miró al hombre de los ojos de tormenta con una sonrisa coqueta, ignorando mi presencia por completo y dispuesta a lanzar su mejor estrategia de seducción para conseguir su número o su atención.

Sin embargo, él ni siquiera se inmutó. La chispa de diversión que tenía conmigo se extinguió en una fracción de segundo.

Su expresión facial se volvió instantáneamente gélida, cortante y distante para la desconocida.

Pero justo cuando la mujer iba a abrir la boca para hablarle, Alistair se giró hacia mí.

Sus facciones afiladas se suavizaron con una calidez fingida tan repentina que me tomó por completo con las defensas bajas.

—Disculpa —le dijo a la mujer, cortando el aire con su voz grave y profunda, pero manteniendo sus ojos grises fijos en los míos—. Estoy ocupado aquí con mi pareja. No tengo el más mínimo interés en ninguna otra mujer; yo soy un hombre estrictamente fiel. ¿Cierto, cariño?

El pulso se me aceleró de una manera descontrolada al escucharlo llamarme así frente a una extraña, en un país en el que apenas llevaba una semana intentando ser invisible.

Alistair estiró su mano sobre la mesa de madera y entrelazó sus dedos largos con los míos, atrapándome por completo en su juego de roles y esperando mi reacción con una intensidad desbordante que me obligó a contener la respiración.

* * *